Lexus puso a la venta en Argentina la octava generación del ES, el sedán que acompaña a la marca japonesa desde sus inicios. La noticia central es que, por primera vez, la gama incluye una variante sin motor naftero: el ES 500e Luxury, que convive con el híbrido ES 350h Luxury. La renovación también trae un cuerpo más grande, retoques de diseño y más tecnología a bordo.

Dos formas de moverse

El ES 350h Luxury combina un cuatro cilindros naftero de 2,5 litros con un motor eléctrico. Juntos rinden 247 CV, con caja automática e-CVT y tracción delantera. La fábrica declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos.

El ES 500e Luxury, en cambio, es eléctrico puro. Entrega 342 CV y se alimenta de una batería de 74,69 kWh. Usa tracción integral mediante el sistema DIRECT4, que reparte la fuerza entre los dos ejes, y acelera de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos. La autonomía homologada llega a 450 kilómetros.

Sobre la recarga, Lexus informa que el modelo eléctrico incluye un cargador de pared de 7 kW y otro de emergencia. En una instalación monofásica, pasar del 20% al 80% de batería lleva unas seis horas, y la carga completa ronda las ocho. Con un equipo trifásico de 22 kW, esos tiempos bajan a dos y tres horas, respectivamente.

Más largo, más ancho y más habitable

El nuevo ES se apoya en una evolución de la plataforma GA-K. El auto creció en todas las direcciones: mide 5,14 metros de largo (16,5 cm más que antes), la distancia entre ejes llegó a 2,95 metros (8 cm adicionales) y el ancho alcanzó 1,92 metros (5,5 cm más). La altura es de 1,555 metros en la versión híbrida y 1,56 en la eléctrica.

Ese crecimiento se nota adentro. El espacio para las piernas de los pasajeros traseros aumentó 7,7 centímetros. Afuera cambiaron el frente, las ópticas y las líneas de la carrocería. Hay una nueva disposición de las luces delanteras y una firma lumínica horizontal que cruza la parte trasera, con el nombre de la marca iluminado.

Ambas versiones comparten llantas de aleación de 19 pulgadas, techo solar panorámico corredizo, espejos eléctricos calefaccionados y sensores de estacionamiento delanteros y traseros.

Pantallas grandes y asistencia a la conducción

Adentro, el ES suma una pantalla multimedia táctil de 14 pulgadas con Android Auto y Apple CarPlay, un tablero digital de 12,3 pulgadas, navegador GPS, audio Mark Levinson de 17 parlantes y Head-Up Display, que proyecta datos de manejo sobre el parabrisas.

El equipamiento común incluye climatizador automático bizona, asientos delanteros calefaccionados y ventilados, regulación eléctrica de la columna de dirección, cámara de visión panorámica, sensor de lluvia e iluminación ambiental configurable. La variante eléctrica agrega asientos con regulación eléctrica en diez posiciones y memoria, dos cargadores inalámbricos para teléfonos y suspensión variable adaptativa.

En seguridad, las dos versiones traen ocho airbags y el paquete Lexus Safety System+ 4.0, que reúne frenado autónomo de emergencia por precolisión, control de velocidad crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril y luces altas automáticas adaptativas. Se suman monitoreo de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero, asistente de salida segura, control de estabilidad y control de tracción.

La llegada del ES eléctrico marca un paso más en la electrificación de Lexus en el mercado local, donde la marca ya ofrece otras alternativas híbridas. Con esta generación, el sedán apunta a un público que busca lujo sin renunciar a la eficiencia energética.