La situación en Hungría es crítica. La central nuclear de Paks, que genera la mitad de la energía eléctrica del país, se detuvo por completo el lunes por primera vez en 44 años. El descenso del caudal del río Danubio, causado por la ola de calor en Europa, redujo la capacidad de refrigeración de los reactores, lo que llevó a la paralización de la planta.

Causas y consecuencias

El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, informó que la producción de la central nuclear cayó a solo 480 megavatios, en comparación con los 2.000 megavatios normales. La situación es grave, ya que el país recurre a todas las centrales eléctricas disponibles para cubrir la demanda de energía.

"La producción de la planta caerá a solo 240 megavatios, y mañana será completamente paralizada por primera vez en 44 años", afirmó Magyar.

Medidas de emergencia

El gobierno húngaro busca soluciones para abordar la crisis energética. Se ha reanudado la actividad en la planta eléctrica de Dunamenti, lo que aporta un refuerzo de 360 megavatios al sistema. Además, se suspenderá el tráfico ferroviario de mercancías en las franjas horarias más críticas para reducir la demanda energética del sistema ferroviario.

Ayuda internacional

Eslovaquia ofreció su ayuda al gobierno de Hungría ante la escasez de suministro provocada por la paralización de la central nuclear. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, aseguró que sigue de cerca la crisis energética generada por la detención de la planta húngara.

Próximos pasos

El gobierno húngaro ordenó el teletrabajo en todos los puestos de la administración pública donde sea posible mantener las tareas a distancia. También se apagarán las luces decorativas y todas las luces no esenciales en instituciones estatales. Se espera que los gobiernos locales apliquen las medidas de ahorro energético más estrictas posibles.

La crisis energética en Hungría es un desafío sin precedentes. El gobierno busca soluciones para abordar la situación y garantizar el suministro de energía eléctrica en el país.