El jueves, familiares, amigos y vecinos dieron el último adiós a las seis víctimas del incendio registrado en los bordos de Esquipulas, en San Pedro Sula. Los sepelios se realizaron en el sector de El Ocotillo, donde decenas de personas acompañaron a la familia durante el recorrido hacia el cementerio comunitario.
Las víctimas fueron identificadas como Daniela Azucena Cortés Mejía, de 19 años; su hija Madison Charlotte, de seis meses; así como sus hermanos Jahir Cortés Mejía, de 17 años; Jairo Joel, de 10; Mayra, de 7; e Isaías, de 6 años.
La investigación continúa
La investigación sobre el incendio sigue en curso. De forma preliminar, el Cuerpo de Bomberos informó que una de las principales hipótesis apunta al posible recalentamiento de un ventilador, aunque también se analizan otras fallas relacionadas con el sistema eléctrico de la vivienda.
Unidad en el dolor
La comunidad ha mostrado una gran solidaridad con la familia de las víctimas. La despedida reflejó la profunda conmoción que ha generado la tragedia entre los habitantes de los bordos de Esquipulas.
La tragedia también ha reavivado el debate sobre las condiciones de las instalaciones eléctricas en sectores vulnerables de San Pedro Sula, donde son frecuentes las conexiones improvisadas y clandestinas. Autoridades y expertos han insistido en la importancia de fortalecer las medidas de prevención para reducir el riesgo de incendios y evitar que hechos similares vuelvan a enlutar a familias hondureñas.
La investigación del caso permanece bajo análisis del Departamento de Investigación de Incendios, cuyos especialistas elaborarán un informe técnico para establecer oficialmente el origen del siniestro.