Guatemala cerró los primeros nueve meses de 2026 con 2.338 homicidios, una cifra que representa 59 casos menos que los 2.397 contabilizados en el mismo tramo de 2025. La baja, sin embargo, quedó opacada por un dato que rompió la tendencia: en septiembre se registraron 260 asesinatos, 18 más que un año antes, lo que equivale a un aumento del 33%.

El registro surge del Índice de Denuncias de Delitos (IDD) que elabora la Coalición por la Seguridad Ciudadana, un espacio que reúne al Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa) y Crime Stoppers Guatemala. La tasa interanual de homicidios pasó de 17,42 a 16,77 por cada 100 mil habitantes entre enero y septiembre.

Un patrón desigual mes a mes

La mejora en el acumulado es real pero exigua, y los propios números muestran un comportamiento errático a lo largo del año. El repunte de septiembre es la principal señal de alerta para los analistas, porque contradice la dirección que traía el resto del período.

El perfil de las víctimas se mantiene estable. De los 260 homicidios de septiembre, 36 fueron mujeres, el 13,9% del total. Además, el 58,3% de los casos acumulados entre enero y septiembre correspondió a personas de entre 18 y 35 años, el grupo etario más expuesto a la violencia letal.

Dónde se concentra la violencia

La geografía del delito está fuertemente centralizada. Diez departamentos agruparon el 83,7% de los homicidios del período, y solo el departamento de Guatemala sumó el 41,2% del total nacional. En el nivel municipal, diez localidades concentraron el 42% de los casos, con el municipio de Guatemala a la cabeza al reunir el 16,2%.

Las lesiones siguieron una curva parecida a la de los homicidios. Entre enero y septiembre se registraron 2.905 personas lesionadas, 140 menos que en igual lapso de 2025, con una tasa interanual de 21,08 por cada 100 mil habitantes.

Extorsión: menos denuncias, más peso relativo

La extorsión mostró la caída más pronunciada entre los delitos que releva el IDD. En septiembre hubo 1.062 denuncias, 991 menos que un año antes, y la tasa interanual bajó de 150,04 a 96,64 por cada 100 mil habitantes. En el acumulado, las denuncias totalizaron 12.188 frente a 20.394 de 2025, una retracción del 40,2%.

El municipio de Guatemala concentró el 19% de las denuncias de extorsión, dentro de un grupo de diez municipios que reunió el 38,9% de los casos reportados en todo el país. En 2025, las denuncias anuales por este delito habían llegado a 25.961, el registro más alto desde al menos 2009.

La baja en las denuncias no implica necesariamente menos extorsiones. La Encuesta de Victimización del Monitor Global de Emprendimiento (GEM), elaborada por la Universidad Francisco Marroquín, indica que la extorsión pasó de representar el 15,7% de los delitos reportados por las víctimas en 2025 al 21,1% en 2026: uno de cada cinco hechos delictivos sufridos por la población encuestada.

La confianza institucional, en caída

El GEM, que encuesta a población adulta urbana desde 2009, midió una tasa de victimización general del 15,9% en 2026, frente al 19% de 2025, la mayor caída anual desde 2020. Pero el mismo relevamiento detectó un deterioro en la disposición a denunciar: la proporción de víctimas que no presentó denuncia subió de 55,7% a 60,6%, revirtiendo la tendencia descendente que se había visto entre 2022 y 2025.

"No confía en las autoridades" fue la razón más mencionada para no denunciar, con el 20,8% de las respuestas, según el GEM.

Le siguieron la percepción de que denunciar "no sirve de nada" (18,1%) y el temor a represalias (16,1%). El dato de contexto es elocuente: la reducción de homicidios en el acumulado convive con una desconfianza creciente que puede estar empujando los delitos fuera de los registros oficiales.