El miércoles 28 de octubre de 2026 la Asamblea General de la ONU, sede de Nueva York, aprobó una resolución no vinculante que pide el fin del embargo de EE. UU. a Cuba. El texto obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, tras la revocación del apoyo por parte de 12 países que el año anterior habían respaldado la iniciativa.
Resultados y caída del apoyo
En 2025 la propuesta había recibido 165 votos favorables; la diferencia de 35 apoyos representa una caída del 21,2 % respecto a la votación anterior, según el recuento de CiberCuba. Desde 2024, cuando la resolución alcanzó 187 votos a favor, el respaldo se ha reducido en 57 apoyos y los votos en contra se han multiplicado ocho veces.
Países que cambiaron de postura
Los 12 estados que dejaron de apoyar fueron Austria, Barbados, Bosnia-Herzegovina, Colombia, Costa Rica, Chequia, Ecuador, Guatemala, Lituania, Marruecos, Eslovenia y Trinidad y Tobago. Entre los 17 que votaron en contra figuran Estados Unidos, Israel, Argentina, Hungría, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania, que ya se habían opuesto en 2025.
Abstenciones y la sorpresa alemana
Entre los 25 abstenciones destaca Alemania, que desde 2002 había votado siempre a favor. Esta vez se unió a Albania, Bahréin, Bulgaria, Chile, Croacia, República Dominicana, Estonia, Grecia, Guyana, Honduras, Jamaica, Letonia, Montenegro, Países Bajos, Palau, Polonia, Corea del Sur, Moldavia, Rumanía e Islas Salomón.
"Van a ver cómo cambia esa votación mañana. El mundo está despertando a estas duras verdades", declaró el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz.
"No contribuyan con sus votos al maltrato del pueblo cubano", añadió el diplomático, acusando al gobierno cubano de presionar a otros países para modificar sus decisiones.
Contexto histórico
La iniciativa cubana, presentada por primera vez en 1992, ha visto su mayor respaldo en 191 votos en 2016, durante el acercamiento bilateral impulsado por la administración Obama, cuando EE. UU. e Israel se abstuvieron. El resultado de 2026 marca el peor desempeño en más de tres décadas y el tercer año consecutivo de deterioro diplomático para La Habana.
Cuba enfrenta ahora una creciente presión internacional mientras la comunidad internacional muestra una tendencia a alejarse de su posición tradicional sobre el embargo.