El 21 de octubre la compañía japonesa GMO Internet Group detectó una intrusión en su plataforma Onamae Desktop Cloud, utilizada por operadores de valores y divisas. Al día siguiente notificó el hecho a la policía de Japón y suspendió el servicio para contener la brecha.
Alcance del incidente
Según el propio comunicado de GMO, la filtración podría comprometer 26.739 servidores vinculados a cuentas de clientes de más de 70 firmas del sector financiero, tanto dentro como fuera del país. La empresa recomendó a sus usuarios realizar copias de seguridad, ejecutar análisis antivirus y desconectar los equipos de internet mientras se investigaba el origen del ataque.
Demanda de los atacantes y postura de GMO
Los hackers enviaron un mensaje exigiendo inicialmente 8.000 millones de yenes (cerca de USD 50 millones) y, después, redujeron la cifra a USD 1 millón, amenazando con publicar datos personales si no se pagaba. En una publicación citada por The Japan Times, el grupo afirmó: > "Hemos fijado la fecha límite a las 12 del mediodía, pero GMO no está dispuesta a negociar. Por lo tanto, divulgaremos la información personal".
GMO rechazó el rescate, argumentando que no hay garantía de que los datos desaparezcan tras el pago. La compañía señaló que está verificando la autenticidad de la información ya difundida y que compensará a los clientes cuyas pérdidas sean confirmadas.
Impacto en la bolsa y declaraciones del CEO
Tras anunciar la brecha, las acciones de GMO cayeron 15,65 % en la Bolsa de Tokio el lunes 26 de octubre, mientras el índice Nikkei apenas retrocedía un 0,8 %. El director ejecutivo, Masatoshi Kumagai, declaró en su blog personal: > "El propio internet está al borde del colapso. La evolución de la IA permite que los ciberataques sean algo que cualquiera puede llevar a cabo fácilmente".
Kumagai también informó que la empresa pagará un subsidio de 5.000 yenes a los usuarios afectados y continuará revisando los dispositivos para detectar posibles malware instalados por los intrusos.
Próximos pasos
GMO sigue analizando el material filtrado y colaborando con autoridades para identificar a los responsables. Mientras tanto, los clientes deben reforzar sus medidas de seguridad y estar atentos a cualquier actividad sospechosa en sus cuentas de trading.