El sábado 24 de octubre el país verá la presencia de alrededor de 70.000 policías y gendarmes en todo su territorio, con el objetivo de contener manifestaciones que podrían escalar en violencia. En la capital, el Louvre, el Musée d'Orsay, el Museo Picasso y el Grand Palais permanecerán sin público.
Las concentraciones están organizadas por estudiantes, afiliados al sindicato CGT y activistas del movimiento de los "chalecos amarillos", que reclaman medidas frente al encarecimiento de la vida. Aunque algunas ciudades, como Lyon, Niza y Montpellier, prohibieron concentraciones por razones de seguridad, se esperan marchas en París, Marsella y otras urbes.
Despliegue policial
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que, además de los agentes, se emplearán helicópteros, vehículos blindados y cañones de agua. Declaró en rueda de prensa: > "Hemos recibido varios mensajes en redes de grupos extremistas que incitan a actos vandálicos y saqueos", señaló Nuñez.
Añadió que las fuerzas actuarán con "cero tolerancia" contra cualquier acto de violencia y que los responsables enfrentarán consecuencias judiciales.
Cierre de museos y ferias
El Ministerio de Cultura comunicó que los principales museos de París permanecerán cerrados para garantizar la seguridad de los visitantes, el personal y la conservación de las obras. En paralelo, la feria de arte Art Basel Paris abrió solo el viernes y canceló su programación del fin de semana, argumentando que la protección de los asistentes es la máxima prioridad.
"Esta decisión no se tomó a la ligera; la seguridad de todos los involucrados es fundamental", indicaron los organizadores.
Algunos asistentes expresaron su descontento. Un visitante mexicano comentó: > "Llegamos con ilusión a la feria y nos llevamos la sorpresa de que se cerrara, es una pena", dijo Fabián Hernández, de 32 años.
Reacciones y próximos pasos
Se anticipa una manifestación adicional en Orléans, a unos 110 km al sur de París, convocada por alrededor de 50 organizaciones. Las autoridades mantendrán una vigilancia reforzada y continuarán con la operación de seguridad "altamente móvil" para proteger edificios públicos y espacios críticos.