El índice de riesgo país de Argentina cotizó por encima de los 700 puntos básicos el lunes 26 de octubre, según los datos de los mercados financieros. La alza se produce en medio de exportaciones históricas y un saldo fiscal positivo.

Exportaciones y balanza comercial

En septiembre se registraron USD 10.036 millones en exportaciones, el nivel más alto del último lustro y el primero que supera la barrera de los USD 10.000 millones. El superávit comercial alcanzó USD 2.976 millones, mientras que el Banco Central acumuló compras de divisas por más de USD 1.200 millones en lo que va de octubre.

El sector energético lideró el crecimiento, con un aumento del 89,1 % interanual en valor, impulsado por mayores volúmenes y por el encarecimiento del petróleo a nivel internacional. Las ventas totales al exterior crecieron un 23,5 % respecto al mismo mes del año pasado.

Factores que frenan la confianza

A pesar de estos indicadores positivos, los bonos soberanos y el índice Merval no siguieron la tendencia. Desde los mínimos cercanos a los 400 puntos de julio, la prima de riesgo sumó más de 300 puntos. Los analistas atribuyen la presión a la percepción de vulnerabilidad externa y a la proximidad de los vencimientos de deuda en 2027.

"El desempeño externo es sólido, pero la incertidumbre política y los vencimientos de deuda generan cautela", indicó un analista de LCG.

El mercado también señala la recesión técnica: el Producto Interno Bruto cayó un 0,6 % en el segundo trimestre y la actividad económica mostró apenas un 0,1 % de avance mensual en agosto, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Perspectivas y próximos retos

Las reservas internacionales del Banco Central cerraron la semana alrededor de USD 50.200 millones, pero la recomposición aún no ha disipado la percepción de riesgo. Las consultoras estiman que, para evitar una caída del tercer trimestre, septiembre debería registrar una expansión mensual cercana al 8,5 %.

El escenario se complica con la cercanía de las elecciones, que añaden una capa de incertidumbre sobre la continuidad del programa económico pactado con el Fondo Monetario Internacional.

En resumen, aunque la balanza comercial y el resultado fiscal son positivos, la combinación de deuda pendiente, desaceleración interna y contexto electoral mantiene alta la prima de riesgo.