Francia inicia una semana de alta tensión social. Las organizaciones estudiantiles anunciaron que retomarán los bloqueos en escuelas secundarias y universidades desde este lunes, mientras los sindicatos convocaron una huelga general para el jueves 5 de noviembre. La decisión llega después de la tercera jornada consecutiva de protestas del fin de semana, que reunió a unas 320.000 personas en todo el país, según cifras del Gobierno.

La participación cayó respecto de la semana anterior, cuando se registraron 550.000 manifestantes. También bajó la cantidad de detenciones: las autoridades contabilizaron 779 arrestos entre las marchas y la noche de Halloween, frente a los 1.314 del sábado previo y los 2.628 del 17 de octubre. Pese a esa merma, el Ejecutivo mantiene la cautela y sigue de cerca la evolución del conflicto.

Un ataque que marcó la jornada

El episodio más grave ocurrió en París, donde un artefacto incendiario impactó en un grupo de gendarmes y provocó que el uniforme de al menos uno de los agentes se prendiera fuego. El efectivo sufrió heridas leves. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó el hecho como una "tentativa de homicidio" y habló de "violencia inaudita" por parte de los sectores más radicalizados. La Fiscalía de París abrió una investigación para determinar qué pasó.

En total, durante la jornada del sábado se registraron 116 agentes heridos en el país. El despliegue policial y las restricciones a la circulación permitieron evitar incidentes mayores durante la noche de Halloween, luego de que grupos de ultraizquierda y colectivos radicalizados difundieran llamados a la violencia en redes sociales.

Los estudiantes, al frente de la agenda

La principal preocupación oficial está puesta en la vuelta a clases después de dos semanas de vacaciones de otoño. Pierre Sourzat, responsable de la organización estudiantil Les Lycéens!, anticipó que algunos institutos no abrirán sus puertas desde este lunes. "La situación se agravará a partir del martes, pero sabemos que algunas escuelas estarán cerradas ya mañana mismo", declaró a la emisora RMC. Y agregó: "Apoyamos a todos nuestros compañeros que bloquearán sus escuelas a partir de mañana".

Las protestas comenzaron semanas atrás con reclamos de estudiantes secundarios por el deterioro de las condiciones educativas y la desigualdad. Con el correr de los días, las demandas se ampliaron al aumento de precios y la pérdida de poder adquisitivo. Las principales organizaciones estudiantiles convocaron a retomar los bloqueos desde el martes y a sumarse el jueves a la huelga general impulsada por los sindicatos, que también incluye a sectores como los trabajadores ferroviarios.

La autocrítica del Gobierno

Fuentes gubernamentales reconocieron este domingo al canal BFMTV que el Ejecutivo afronta las próximas jornadas con "humildad" y "vigilancia". También admitieron que el 17 de octubre hubo un "fallo de anticipación" que derivó en una grave crisis de orden público. Ese antecedente de violencia explica la cautela oficial pese a la baja en la participación y en los incidentes.

El conflicto francés combina reclamos educativos, económicos y sociales, y amenaza con extenderse durante toda la semana. Con los bloqueos estudiantiles en marcha y la huelga general en el horizonte, el Gobierno deberá administrar una agenda de protestas que ya lleva tres fines de semana consecutivos y que no muestra señales de descompresión.