Este lunes 2 de noviembre de 2026, el Gobierno nacional enfrenta el pago de USD 800 millones al Fondo Monetario Internacional, correspondiente al próximo vencimiento del programa de asistencia.

Recursos disponibles

Según los últimos datos publicados el miércoles 28 de octubre, las cuentas del Tesoro en el Banco Central mostraban USD 851 millones en depósitos de moneda extranjera, apenas por encima del monto requerido. De mantenerse esa cifra, el gobierno tendría un colchón de alrededor de USD 51 millones para cubrir la obligación. La caída de los depósitos se explica, en parte, por la suspensión de las colocaciones del Bonar 2029, que había aportado divisas al erario.

Opciones de financiamiento

El Tesoro también dispone de $ 8,9 billones en fondos en moneda nacional, que podrían convertirse en dólares mediante compras al BCRA. Esa alternativa incrementaría la presión sobre las reservas netas del banco central, pues la conversión de pesos reduciría la composición de sus tenencias internacionales. Paralelamente, el gobierno necesita asegurar los Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad de cuenta que el FMI emplea para sus operaciones, antes de efectuar el pago.

Próximos retos

La semana pasada el personal técnico del FMI aprobó la tercera revisión del programa, pero la decisión final del Directorio Ejecutivo, que habilitaría un desembolso de cerca de USD 900 millones, está pendiente y se espera para la primera semana de diciembre. Además, en enero el Tesoro deberá afrontar pagos por aproximadamente USD 4.500 millones a bonistas, en un contexto de riesgo país que ronda los 800 puntos y con el mercado de deuda cerrado, lo que obliga a considerar la compra de reservas y la estructuración de préstamos con otros organismos multilaterales.

El Gobierno tiene que definir hoy el origen de los dólares y la forma de obtener los DEG para cumplir con el vencimiento del FMI, una decisión que influirá en su capacidad para enfrentar los compromisos financieros de los próximos meses.