Argentina afronta este domingo un vencimiento de intereses con el FMI por alrededor de USD 860 millones, un compromiso que el Tesoro deberá cubrir en los próximos días hábiles. Del otro lado, el desembolso de USD 900 millones que corresponde a la tercera revisión del programa acordado en abril de 2025 quedó frenado: el Directorio del organismo recién lo tratará a principios de diciembre.
El pago no admite la maniobra que el país usó otras veces, cuando acumuló vencimientos de capital a fin de mes. En este caso se trata de intereses, por lo que la obligación debe saldarse en fecha.
Los dólares del Tesoro, justo por debajo
Según la consultora Outlier, tras las compras de divisas en el Mercado Libre de Cambios el stock de depósitos en dólares del Tesoro en el BCRA quedó en USD 852 millones. Ese monto aparece levemente por debajo de lo que hay que pagar al Fondo este domingo.
La diferencia es acotada, pero obliga al equipo económico a definir de dónde saldrán los fondos faltantes en una semana con vencimientos encima.
Un acuerdo técnico que todavía no se cobra
La semana pasada el FMI aprobó formalmente el acuerdo de nivel técnico con las autoridades argentinas, tras meses de negociaciones. Ese paso habilita el giro de los USD 900 millones, pero falta la instancia decisiva: el visto bueno del Directorio, que según informó el propio organismo se reunirá "a principios de diciembre".
Aunque se descuenta que la aprobación será un trámite protocolar, el país deberá esperar al menos un mes para recibir el dinero. Hasta entonces, los fondos del Tesoro quedan comprometidos.
Qué destacó el Fondo y qué le pidió al Gobierno
En el comunicado del acuerdo técnico, el FMI señaló que "las políticas macroeconómicas disciplinadas y las reformas orientadas al mercado continúan respaldando el proceso de desinflación y las mejoras de la posición externa de Argentina, y la acumulación de reservas supera los compromisos asumidos en el marco del programa". El organismo también subrayó el superávit fiscal y la desaceleración de la inflación.
El respaldo convive con una advertencia. La semana pasada, la vocera del Fondo, Julie Kozack, indicó que en las conversaciones por la tercera revisión "se abordó cómo transformar los avances en materia de estabilización logrados hasta la fecha en un mayor crecimiento y en la creación de empleo". El planteo llega en un contexto de virtual recesión formal de la economía argentina.
Con el pago de intereses por delante y el desembolso demorado hasta diciembre, el margen de maniobra del Tesoro queda atado a la reunión del Directorio y a la evolución de las reservas en las próximas semanas.