Los indicadores del INDEC revelan que, en el último año, los salarios del sector informal registraron un aumento que supera ampliamente la inflación, mientras que los salarios formales se mantuvieron por debajo de la misma.
Según el informe de agosto, los salarios formales crecieron 30,4% en los últimos 12 meses, frente a una inflación de 33%. En contraste, los ingresos no registrados subieron 55%, es decir, 22 puntos más que el alza de precios.
Diferencias entre cifras oficiales y la realidad
Desde diciembre 2023 hasta marzo 2026, el crecimiento real de los salarios informales alcanzó 36,3%, según un estudio del CEPA. En el mismo intervalo, los salarios formales (públicos y privados) retrocedieron 8,9% en términos reales.
"Existe una contradicción entre los datos que se registran en la EPH y los datos que surgen de los registros administrativos", señaló Agustín Salvia, director del ODSA de la UCA.
¿Por qué aparecen tan altos los ingresos informales?
Dos factores estadísticos explican la brecha. Primero, a finales de 2023 el INDEC modificó la encuesta permanente de hogares (EPH) para captar mejor los ingresos de los trabajadores informales. Esa actualización rompe la continuidad de la serie histórica y genera un salto artificial en los comparativos interanuales.
Segundo, la EPH depende de la autodeclaración de los encuestados, quienes tienden a subestimar sus ingresos. Esa subdeclaración afecta más a los salarios formales, lo que hace que la diferencia entre ambos sectores parezca mayor de lo que realmente es.
"Sigue habiendo una contradicción entre los datos que se registran en la EPH con los datos que surgen de los registros administrativos como el SIPA", agregó Salvia.
Adicionalmente, los salarios informales se publican con un rezago de cinco meses, lo que tiende a sobrevalorar su evolución reciente.
Qué implica para los trabajadores
Aunque los números oficiales sugieren una bonanza para el sector informal, la mayoría de sus integrantes percibe ingresos menores y enfrenta mayores dificultades para llegar a fin de mes. La aparente ventaja es, en gran medida, una ilusión estadística que oculta la creciente precarización laboral.
Se espera que el INDEC publique próximas actualizaciones que podrían ajustar la metodología y ofrecer una visión más precisa del ingreso real de los trabajadores.