El 1 de noviembre los municipios guatemaltecos de Santiago Sacatepéquez y Sumpango dieron inicio al Festival de Barriletes Gigantes, una celebración de 127 años vinculada al Día de Todos los Santos. La jornada se precedió con una larga expedición para recolectar el bambú que sostiene las inmensas estructuras.
La Travesía del bambú
Desde las 3:00 a.m. del 20 de septiembre, más de 100 participantes se congregaron frente al parque de Santiago Sacatepéquez y abordaron un autobús rumbo a la finca El Rodeo, en la zona costera de Escuintla. Jóvenes agricultores, artistas y artesanos formaron equipos que ingresaron al bosque con machetes y lazos para seleccionar varas de bambú de al menos 17 metros de longitud.
"Buscamos lugares accesibles que permitan manipular sin mucho esfuerzo la madera cortada, para que ninguno de los que participa resulte herido", explicó Héctor Pec, secretario de la Asociación Santiaguense para el Desarrollo Cultural.
Antes del corte, los asistentes realizaron una ceremonia maya: encendieron una hoguera, quemaron incienso y ofrecieron velas, azúcar y alcohol como petición a la Madre Tierra y al “corazón del cielo”.
Preparación y montaje
Aproximadamente a las 8:00 a.m., los equipos comenzaron a talar y arrastrar los troncos bajo el calor de la Costa Sur. Las piezas fueron depositadas temporalmente en una cancha polideportiva, que sirvió de centro de acopio antes de ser cargadas en una plataforma que las devolvió a Santiago Sacatepéquez.
Durante la jornada, las mujeres del grupo cocinaron carne asada, arroz y tortillas de maíz amarillo para alimentar a los trabajadores. Al caer la tarde, las camionetas que transportaban a los artistas y el bambú llegaron al municipio adornadas con globos y serpentinas; vecinos los recibieron y algunos jóvenes viajaron sujetos a cuerdas.
En Santiago Sacatepéquez, los colectivos comenzaron el ensamblaje de los gigantes, muchos de los cuales se construyeron directamente en el cementerio general, escenario de la exposición que atrae a visitantes nacionales e internacionales desde la madrugada del Día de Todos los Santos.
Significado cultural
Cada barrilete lleva una temática reservada hasta su presentación, abordando a menudo la conservación del medio ambiente o la conexión ancestral. El Festival, declarado Patrimonio Cultural Intangible de la Nación el 17 de febrero de 2022, nació como una forma de comunicarse con los seres queridos fallecidos y mantener viva su memoria.
El Instituto Guatemalteco de Turismo invitó a la población y a los viajeros a participar en las actividades, resaltando la importancia de esta expresión cultural para la identidad del país.