Nueve personas que escribían o pensaban sumarse al boletín comunitario Páginas Villareñas, de Santa Clara, habrían recibido advertencias de cárcel, causas judiciales o pérdida del trabajo entre abril y octubre de 2026. La denuncia la presentó Alberto Hernández González, director del medio, y la difundió el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE), que depende del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP).

Según el OCLE, las presiones habrían hecho que varios de esos colaboradores abandonaran el proyecto o directamente desistieran de empezar. El organismo aclaró que no pudo confirmar las amenazas de forma independiente: los episodios habrían ocurrido sin testigos externos y fueron relatados por los propios afectados a Hernández.

Qué dicen los testimonios

La periodista ciudadana Raiza Ruiz Goire contó que el 11 de abril un hombre vestido de civil la interceptó cerca de su casa, en el reparto Bengochea. Iba en una moto roja y se identificó con un carné. De acuerdo con su relato, le dijo que no iba a permitir que colaborara con “los tipejos del boletín” y le advirtió que sería “muy fácil meterla presa” y despedir a su marido. Ruiz Goire había publicado en febrero una nota sobre la falta de recolección de basura en su barrio.

El camillero Bernardo García Morales denunció una visita en abril al policlínico Nazareno, donde trabaja. Un oficial que se presentó como Ariel le habría dicho que podía quedarse sin empleo y enfrentar un proceso legal si seguía vinculado al boletín. García Morales había escrito sobre el cierre de una consulta para fumadores.

El profesor de natación Raúl Vega Torres relató un encuentro el 18 de mayo en la Escuela de Iniciación Deportiva provincial. El visitante, que se habría identificado como “teniente Ariel” y se movía en una moto Suzuki negra, le habló de un posible despido y mencionó a sus dos hijos pequeños: “podían crecer con su padre en una prisión”, según su testimonio. Vega Torres había firmado artículos sobre deporte y educación en las ediciones 136, 137 y 142 del boletín.

Familiares y otros casos

Víctor Sánchez Jiménez afirmó que el “teniente Ariel” llegó a su casa del barrio Los Paragüitas la tarde del 19 de agosto. Le habría advertido que podía ser detenido y procesado por “usurpación de funciones públicas”. Según su relato, el hombre también se dirigió a su esposa para que lo convenciera de no seguir, si no quería verlo “preso por un buen tiempo”. Sánchez Jiménez había publicado una nota sobre la suspensión del ómnibus de la presa Minerva.

El matrimonio formado por Saúl Peñate Pérez y Gisela Puentes Goire, que verificaba información para el boletín, también denunció una visita el 4 de septiembre. Según su versión, recibieron a un oficial de la Seguridad del Estado y a un jefe de sector de la Policía Nacional Revolucionaria, identificado como el teniente Manuel García.

El impacto en el medio

El OCLE comprobó con registros internos que cinco de los involucrados habían publicado textos en el boletín entre febrero y junio de este año. Para Hernández, estas situaciones explican por qué Páginas Villareñas no consigue ampliar su red de colaboradores. El director agregó que reúne información sobre otras dos personas que habrían decidido no vincularse al proyecto.

El boletín comunitario de Santa Clara trabaja con vecinos que escriben sobre problemas cotidianos de la ciudad. La denuncia se conoce en un contexto de presión sobre medios independientes y comunitarios en Cuba.