La fiscal de Corte de Uruguay, Mónica Ferrero, advirtió sobre el avance del crimen organizado en el país. En septiembre de 2025, delincuentes vestidos de negro llegaron a su casa, dispararon tres veces y tiraron una granada que detonó en el patio. Ferrero compareció ante la comisión de la Cámara de Diputados que analiza el proyecto de Rendición de Cuentas del gobierno de Yamandú Orsi.
Ferrero recordó que el crimen organizado en Uruguay avanza y que hay fiscales amenazados. Ante los legisladores, advirtió por la situación de violencia del país y cómo el crimen organizado trasvasa todo y no tiene límites. También les pidió que estén atentos: “Todos podemos ser víctimas colaterales”.
Ferrero recordó que fue la única fiscal del país que estuvo a favor de que existan los allanamientos nocturnos. La jefa de los fiscales aseguró que tiene más detalles para contar, pero prefirió no decir todos.
Amenazas a los fiscales
La exposición de Ferrero fue más allá de la Rendición de Cuentas y quiso advertir de la gravedad de la violencia en Uruguay y de los daños colaterales que se empiezan a vivir. Ferrero tiene pensado plantear ante el Parlamento algunas medidas de protección para los fiscales.
Medidas de protección
Ferrero explicó que en algunos casos decidió trasladar a los fiscales amenazados a otro lugar o estableció que viajen para no instalarse en una sede de manera definitiva. La creación de la Unidad Especializada en Crimen Organizado está dando buenos resultados, pero necesita más funcionarios para trabajar en conjunto con otros países de la región.
El crimen organizado, según Ferrero, penetró toda Sudamérica y está matando fiscales y policías. Ferrero pidió no utilizar este concepto como sinónimo de narcotráfico, ya que también incluye la trata de personas y otros delitos.