Gustavo Marón, abogado aeronáutico y representante de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FEARCA), advirtió este miércoles en el Congreso Internacional de Drones de Tucumán que la rápida expansión de los drones agrícolas está superando la capacidad de formación y regulación del país.
Crecimiento explosivo del sector
En apenas dos años, la superficie tratada con drones pasó de 50 000 a 2 000 000 de hectáreas, lo que evidencia un auge sin precedentes. Este salto ha atraído a muchos jóvenes que buscan ingresos rápidos, pero, según Marón, la mayoría desconocen los riesgos que implica volar sobre cultivos.
"No saben que no saben, están en la peor ignorancia", afirmó el especialista.
Brechas en la regulación y la formación
Marón señaló que la normativa actual trata a los drones y a la aviación tradicional de forma desigual, generando un desbalance que favorece la proliferación de equipos sin supervisión adecuada. Además, destacó que la capacitación requerida debería ir más allá de la destreza manual; los operadores deben conocer plagas, productos y gestión ambiental.
"Un piloto de dron no solo necesita mover los controles, debe ser gestor de plagas y conocedor del producto que aplica", explicó.
El abogado también advirtió que la presencia masiva de drones en el espacio aéreo agropecuario plantea problemas de seguridad de vuelo que aún no están contemplados por la legislación.
Propuestas y próximos pasos
Marón abogó por un diálogo entre el sector aeronáutico y el agro que permita equilibrar exigencias y evitar que una actividad quede sin control mientras la otra recibe normas estrictas. La intención es crear un marco legal que garantice seguridad, capacitación y responsabilidad ambiental.
El consenso entre ambas partes parece avanzar, aunque el debate sobre cómo regular simultáneamente cientos de drones en vuelo continúa.
"El diálogo busca ecualizar, para evitar que a uno se le exija todo y al otro nada", concluyó.
Se espera que en los próximos meses las autoridades elaboren propuestas regulatorias que acompañen el crecimiento del sector, incorporando requisitos de certificación y cursos obligatorios para los operadores.