Este viernes, los datos de mercado dejaron en evidencia que el maíz argentino ostenta el FOB más bajo del planeta, aunque el precio al interior del país se mantiene equiparado al de los futuros estadounidenses.
Perspectiva global
La vulnerabilidad del suministro mundial se agudiza por el "apagón logístico" en el Mar Negro, que dificulta la salida del grano ucraniano. El informe mensual del USDA reiteró que Ucrania tendría que exportar 22,0 millones de toneladas en la campaña 2026/27, equivalentes al 10 % de la oferta mundial, una meta poco realista si la guerra con Rusia persiste y los puertos permanecen bloqueados.
"Ucrania debería exportar 22,0 millones de toneladas en 2026/27", señaló el USDA.
Dudas sobre EE.UU. y Brasil
A la par, la capacidad exportadora de EE.UU. sigue bajo escrutinio, mientras que Brasil muestra una desaceleración. La asociación de agroexportadores brasileña estima exportaciones de 5,03 millones de toneladas en septiembre, frente a 7,33 millones en el mismo mes del año anterior, reflejando el impacto del mayor consumo interno impulsado por el bioetanol.
Argentina a la cabeza
Argentina ya tiene programados embarques de 4,51 millones de toneladas para este mes de septiembre. A este ritmo, la cifra pronto superará la de Brasil, consolidándose como el único mercado con gran disponibilidad de stock y los precios FOB más competitivos, sin contar los precios de remate extremadamente bajos que se observan en Ucrania.
Dinámica de precios y futuros
En los mercados de futuros, los contratos CME Group (EE.UU.) y A3 Mercados (Argentina) cotizan prácticamente en paridad. En A3, el precio de referencia de Maíz Rosario se mantuvo en 200,0 u$s/tonelada, mientras que el contrato de septiembre 2026 cerró en 202,0 u$s/tonelada, con una ligera baja intradiaria del 0,4 %.
El diferencial anualizado entre el precio spot y el contrato de diciembre 2026 ronda el 17 %, ofreciendo un atractivo incentivo para diferir la venta, considerando que la tasa de los pagarés bursátiles en el MAV se sitúa entre el 7 % y el 8 % anual.
En síntesis, la combinación de una cadena de suministro tensa y la competitividad del FOB argentino mantiene los precios locales alineados con los de EE.UU., pese a la ventaja de costo que ostenta el grano argentino.