El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) informó que la vendimia de 2026 alcanzó 18.613.527 quintales, lo que representa una caída del 6,5% respecto a la campaña anterior y sitúa la cosecha entre las más bajas de los últimos diez años.
"La cosecha se redujo en 6,5% respecto a 2025", señaló el INV.
Caída de la vendimia y su contexto
En 2025 se habían cosechado 19.908.335 quintales; la diferencia supera el millón de quintales. Sólo la campaña de 2023, afectada por una fuerte sequía, estuvo por debajo de los niveles de 2026.
Producción de vino en retroceso
La elaboración de vino descendió de 10.771.719 hectolitros en 2025 a 9.700.421 en 2026, una disminución del 9,9%. Los tintos fueron los más afectados, con una caída del 14,8% (hasta 6,67 millones de hectolitros). Los rosados cayeron aún más, un 60,7%, mientras que los blancos crecieron un 13,1%, alcanzando 2,86 millones de hectolitros.
Distribución geográfica y variedades predominantes
Mendoza aportó 70,7% de la uva cosechada y San Juan 23,1%, mientras que el resto del país sumó 6,2%. Entre las cepas, el Malbec lideró con 20,4% del total, seguida por la Cereza (18,7%), la Bonarda (8,6%) y la Criolla Grande (8,5%).
Avances en producción orgánica y mecanizada
En 2026, 703.227 quintales fueron certificados como orgánicos, equivalentes al 3,9% del total nacional. Chubut encabezó la proporción con 54,9% de su cosecha bajo este sello. En cuanto a la mecanización, el 22% de la uva destinada a vino y mosto se cosechó con máquinas, lo que equivale a 3.998.483 quintales; la provincia de La Pampa alcanzó 94,1% de cosecha mecánica.
Repercusiones en bodegas y consumo fresco
El número de establecimientos que recibieron uva disminuyó a 871, 25 menos que en 2025, y la cantidad total ingresada bajó 6,5%, a 18.134.281 quintales. El mercado de uva fresca se mantuvo reducido, con apenas 30.809 quintales destinados a distribuidores de consumo directo.