Dolly Parton, 80 años, falleció tras una hospitalización el pasado viernes; su familia comunicó la noticia a través de sus redes sociales. Además de su legado musical, la artista dejó una huella en el mundo automotriz: un Cadillac D’Elegance de 1997 que hoy se exhibe en un museo y una edición especial del DTS lanzada en 2004.

El último adiós de Dolly Parton

"Según People, Parton fue ingresada el viernes y su familia anunció su fallecimiento en redes", informó el medio.

La cantante había cancelado recientemente una serie de recitales programados para Las Vegas, citando problemas de salud que había mantenido en reserva mientras cuidaba a su esposo Carl Dean, fallecido en marzo de 2025.

Un Cadillac dorado que pasó al museo

El D’Elegance, sedán de lujo con motor V8 Northstar de 4.6 L y transmisión automática de cuatro velocidades, fue uno de los vehículos favoritos de Parton. Con una longitud de 5,3 m, el auto dorado acompañó a la artista durante más de una década.

En 2008, la cantante entregó el coche al Hollywood Star Cars Museum, en Gatlinburg, Tennessee, firmando los apoyabrazos del interior. Desde entonces, la pieza forma parte de la colección permanente del museo, recordando la afición de Parton por la marca.

La edición DTS que lleva su nombre

En 2004, Cadillac lanzó una versión limitada del modelo DTS, conocida como Dolly Parton DTS Platinum Edition. El auto presentaba una carrocería en White Diamond y detalles personalizados, incluido un emblema con la firma de la cantante.

Esta edición buscó trasladar al vehículo la estética de lujo y brillo asociada a Parton, convirtiéndose en un símbolo del estrecho vínculo entre la artista y la marca estadounidense.

Legado que sigue en marcha

Mientras el D’Elegance dorado se conserva como pieza museística, la edición DTS sigue circulando entre coleccionistas. Ambas manifestaciones reflejan cómo la música y la pasión por los autos pueden converger en objetos de gran valor histórico y cultural.