En una reciente rueda de prensa, Thomas Ingenlath, director de diseño de Volvo, comunicó que los próximos vehículos incorporarán una mayor cantidad de controles físicos junto a las pantallas digitales. El anuncio marca un alejamiento del concepto de interior totalmente minimalista que la marca había adoptado en los últimos años.

Un giro hacia lo táctil

Durante mucho tiempo, la industria automotriz impulsó la idea de eliminar botones en favor de pantallas táctiles, logrando salones más limpios y facilitando actualizaciones de software. Sin embargo, los conductores descubrieron que tareas simples, como regular la temperatura o activar la calefacción de los asientos, requerían varios toques y desvíos de la vista.

Seguridad y usabilidad en la agenda

La insatisfacción del público y la presión de organismos de evaluación han motivado el cambio. Euro NCAP, desde 2026, otorga mayor puntuación a la facilidad de uso de los mandos esenciales, favoreciendo soluciones que pueden operarse sin mirar la pantalla. Esta tendencia obliga a los fabricantes a reconsiderar la exclusividad de los controles táctiles.

"Los próximos habitáculos contarán con más controles físicos", afirmó Thomas Ingenlath.

Ingenlath explicó que la inspiración proviene de cámaras Leica, cuyas perillas se reconocen al tacto, permitiendo al conductor actuar sin apartar la mirada del camino.

Primer prototipo y cambios de marca

La primera muestra de esta nueva filosofía aparecerá en un prototipo que Volvo presentará en 2027, conmemorando su centenario. Además del interior revisado, el modelo anticipa una actualización de la identidad visual, incluyendo una nueva interpretación de la parrilla y el emblema.

Competidores también retroceden

No solo Volvo revisa su estrategia. Volkswagen ha comenzado a reincorporar botones y perillas para funciones habituales como volumen, climatización y luces de emergencia, manteniendo una pantalla central para el sistema multimedia.

El movimiento refleja una tendencia global: equilibrar la modernidad de las pantallas con la practicidad de los controles tradicionales.