La violencia y el control territorial ejercido por estructuras criminales se han convertido en uno de los principales factores que provocan el desplazamiento forzado interno en Honduras. Según Migdonia Ayestas, directora del Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), las amenazas, extorsiones, violencia sexual y presión de estructuras criminales están provocando que familias abandonen sus comunidades en busca de seguridad.

Las estructuras criminales utilizan diferentes formas de intimidación para ejercer control sobre las comunidades, generando un ambiente de temor que termina provocando que las familias abandonen sus viviendas, propiedades y medios de subsistencia. En algunos casos, las familias enfrentan presiones para entregar sus casas y tierras, mientras que otras son amenazadas con que sus hijos sean incorporados a estructuras criminales.

Consecuencias del desplazamiento

La situación genera un escenario de vulnerabilidad para las familias, especialmente cuando las amenazas se extienden a diferentes integrantes del núcleo familiar y las personas consideran que permanecer en sus comunidades representa un riesgo para su integridad y seguridad. La violencia puede alcanzar niveles graves, incluyendo casos de violencia sexual, lo que constituye otro de los factores que llevan a las personas a tomar la decisión de abandonar sus hogares de manera obligada.

Desafíos y soluciones

Uno de los principales desafíos frente a esta problemática es la falta de denuncia. Muchas familias que abandonan sus comunidades no necesariamente informan que su salida está relacionada con amenazas o violencia, ya sea por temor a represalias o por la falta de confianza para acudir ante las autoridades. Ayestas destacó que Honduras ha avanzado en la creación de marcos legales de protección para atender a las personas y familias afectadas por el desplazamiento forzado. No obstante, consideró necesario continuar fortaleciendo los mecanismos de atención y protección para quienes se ven obligados a abandonar sus comunidades.

El desplazamiento puede producirse inicialmente dentro del territorio nacional. En algunos casos, las familias se trasladan de un municipio a otro, buscando alejarse de las zonas donde fueron amenazadas o donde enfrentaban situaciones de violencia. Sin embargo, cuando las condiciones de inseguridad persisten o las amenazas alcanzan a diferentes integrantes de la familia, algunas personas terminan tomando la decisión de abandonar el país en busca de protección.