La siembra temprana de maíz en la zona núcleo del norte de Buenos Aires avanza con retraso. A comienzos de septiembre la temperatura del suelo se mantuvo en 7 °C, muy por debajo de los 10‑12 °C requeridos para una germinación rápida, según el consultor Julio Lieutier.

Cuando el calor empezó a subir, las lluvias semanales impidieron que las sembradoras ingresaran a los campos. > "El suelo estuvo frío hasta mediados de mes y luego llovió dos veces por semana", señaló Lieutier.

Ese primer obstáculo frío y la posterior humedad constante dejaron a muchos productores sin completar la siembra de maíz temprano.

Fertilización y precios

A pesar de la humedad, los niveles de nitrato en el suelo son adecuados. Con la perspectiva de un año influenciado por El Niño, los agricultores planean aportar entre 180‑200 kg/ha de nitrógeno, combinando lo existente en el terreno y la fertilización. > "Apuntamos a 180‑200 kg/ha entre lo disponible y lo agregado", indicó el consultor.

Los precios a futuro para abril 2027 se mantienen firmes, superando los 200 US$/t, y también hay buenas cotizaciones para el maíz tardío. > "Los precios a término están firmes, por encima de los 200 US$/t", resaltó Lieutier.

Los insumos han cobrado ritmo: la urea se negocia a 620 US$/t y los fosfatos a 970 US$/t, lo que ha impulsado una compra acelerada tras la pausa provocada por el clima.

Área sembrada y expectativas de cosecha

La Bolsa de Comercio de Rosario estima que quedan por sembrar 10,6 M ha, ligeramente menos que los 11 M ha de la campaña anterior, la cual entregó 70,6 M t de cosecha con un rendimiento de 76,6 qq/ha. Los productores están reforzando la densidad de siembra en los ambientes más favorables, confiando en que lluvias suficientes y precios superiores a 200 US$/t generen márgenes competitivos frente a otras actividades agrícolas de la zona.

Si las condiciones climáticas se mantienen favorables, el maíz podría consolidarse como una de las opciones más rentables para la región en esta campaña.