La región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén se enfrenta a un desafío importante: la carpocapsa, una plaga que puede afectar la calidad de la fruta y generar problemas en el acceso a mercados internacionales. Para abordar este problema, representantes del INTA, el Senasa, los gobiernos provinciales y entidades productivas se reunieron para definir una estrategia regional.

La amenaza de la carpocapsa

La carpocapsa es una de las principales amenazas sanitarias para la fruticultura del Alto Valle. Según expertos, el mantenimiento de los estándares sanitarios es clave para una actividad que tiene una fuerte orientación exportadora. > "La carpocapsa es una plaga que puede afectar la calidad comercial de la fruta y generar restricciones en el acceso a determinados destinos internacionales", afirman desde el sector.

Una estrategia regional

La reunión permitió establecer los principales puntos de trabajo para abordar la problemática de la carpocapsa. Se resolvió conformar una mesa técnica público-privada que tendrá como objetivo coordinar acciones para combatir la plaga de manera integral. La propuesta contempla la participación de todos los eslabones involucrados: productores, empaques, exportadores, organismos de fiscalización y entidades técnicas.

El papel del INTA y el Senasa

El INTA y el Senasa tendrán un rol central en la estrategia regional, aportando sus capacidades de investigación, extensión, monitoreo y fiscalización. La intención es combinar el conocimiento técnico generado por los organismos científicos con las herramientas de prevención y control sanitario necesarias para enfrentar la problemática de la carpocapsa.

El camino adelante

La definición de una estrategia regional es un paso importante para combatir la carpocapsa en el Alto Valle. Con la participación activa de toda la cadena, se busca mejorar la prevención y el manejo de la plaga, garantizando el acceso a mercados internacionales y protegiendo la fruticultura regional.