La Secretaría de Industria y Comercio de la Nación anunciará en breve la apertura de la licitación que asignará el cupo de 25.000 autos híbridos y eléctricos para el año 2027. La convocatoria, que aún no tiene fecha oficial, se gestiona en conjunto con el equipo de Pablo Lavigne, secretario de Coordinación Productiva del Ministerio de Economía.
"Está muy próxima", indicó una fuente gubernamental vinculada al equipo de Lavigne.
"El cambio de valores permitirá repartir el cupo de forma más equilibrada", agregó.
Nuevos límites según tipo de propulsión
A diferencia de los años 2025 y 2026, donde el valor FOB máximo era de USD 16.000 para cualquier modelo, la normativa de 2027 establece tres rangos distintos. Los micro‑híbridos (MHEV) mantendrán el límite de USD 16.000; los híbridos y los híbridos enchufables (HEV y PHEV) podrán alcanzar USD 18.000; y los vehículos totalmente eléctricos (BEV) subirán hasta USD 35.000.
Con estos topes, el precio máximo de venta estimado para cada categoría será aproximadamente:
- Mild‑Hybrid: entre USD 32.000 y USD 35.000.
- Híbrido/Plug‑in: hasta USD 40.000.
- Eléctrico puro: entre USD 70.000 y USD 75.000.
Impacto en marcas y reparto del cupo
El total de unidades sigue fijado en 50.000, dividido en partes iguales para fabricantes locales y para importadores, ahora denominados “no fabricantes”. Tesla, que aún no está registrada en Adefa ni en Cidoa, competiría por la mitad correspondiente a los no fabricantes.
Las marcas asiáticas que lideraron el cupo anterior – BYD, Baic, Chery, GWM y MG – podrían ver reducida su participación, ya que el número disponible para importadores vuelve a 25.000 unidades, frente a los 30.720 del último ejercicio.
Datos de septiembre muestran que BYD vendió 12.256 unidades, Baic 7.582, Chery 5.018, Haval 3.756 y MG 2.840, sumando 31.452 autos. Sin embargo, parte de esas ventas superó el límite de precio y quedó fuera del cupo oficial.
Escenario para la licitación 2027
La Secretaría deberá decidir si asigna cuotas específicas por tecnología o mantiene la distribución libre, lo que podría generar decisiones discrecionales. De asignarse volúmenes por grupo, cada fabricante tendría un techo físico que obligaría a priorizar ciertos modelos.
La publicación oficial de la licitación y la posterior adjudicación definirán cuántas unidades podrá importar cada marca bajo los nuevos topes, y cómo se repartirá la mitad destinada a Tesla y a los demás importadores.