Del 20 al 24 de septiembre se celebró la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York, congregando a líderes de todos los continentes y generando un intenso programa de debates y declaraciones.

Discursos de los mandatarios

Luiz Inácio Lula da Silva utilizó su intervención para subrayar la independencia de Brasil, afirmando que el país "no cabe en el patio trasero de nadie". > "No cabe en el patio trasero de nadie", sostuvo el presidente brasileño.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, centró su alocución en la frase "América está de vuelta" y reiteró el compromiso estadounidense con el combate al crimen organizado transnacional bajo el esquema denominado Escudo de las Américas. > "América está de vuelta", declaró Trump.

Javier Milei mantuvo su crítica habitual a la izquierda y defendió las reformas implementadas en Argentina como parte de un nuevo modelo regional.

Keiko Fujimori, en su primera participación como presidenta del Perú, presentó al país como un destino atractivo para la inversión extranjera.

Ampliación del Escudo de las Américas

En paralelo a la UNGA, 14 países, con Estados Unidos como anfitrión, acordaron ampliar el programa Escudo de las Américas, incorporando nuevos miembros y estableciendo compromisos concretos en seguridad económica, cooperación contra el crimen organizado y coordinación integral.

Los acuerdos se diseñaron como alianzas "one‑to‑one" que pretenden pasar rápidamente de la palabra a la acción, superando la efectividad de los discursos tradicionales.

Reacciones de la región

Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, mostró una postura distinta a la de 2019, reflejando la nueva realidad política del país. Durante su intervención, se dio un encuentro presencial con el presidente Trump, imagen que se viralizó en redes sociales.

Ausencias y encuentros inesperados

El presidente chino, Xi Jinping, no asistió a la sesión neoyorquina y optó por una agenda bilateral en Washington, priorizando el contacto directo con su homólogo estadounidense.

La semana concluyó con la sensación de que, pese a los discursos, los compromisos multilaterales como la ampliación del Escudo de las Américas podrían marcar una diferencia práctica en la región.