El partido Yábloko, fundado en 1993, se presenta como la única formación política rusa que abiertamente pide detener la guerra en Ucrania. En un contexto de control estricto del proceso electoral y persecución a sus integrantes, el partido busca llevar su postura pacifista a las elecciones legislativas de septiembre.

La búsqueda de apoyo

Aunque las encuestas más recientes otorgan apenas un 3% de apoyo a Yábloko, el partido sostiene que su actividad está ampliando la base, especialmente entre la juventud. > "Nuestro objetivo es acercar la paz, aunque sea un solo día", afirmó el líder del partido, Nikolay Rybakov.

La represión estatal

La represión contra la oposición es constante. El subdirector de Yábloko, Maxim Kruglov, fue condenado a siete años de prisión en junio por criticar la guerra en redes sociales. El partido enfrenta, además, la amenaza de ser excluido del proceso electoral.

La movilización de jóvenes

La organización incorporó a decenas de activistas jóvenes. > "Yábloko está ahora en auge, sobre todo entre los menores de 20", dijo Marijat Ramazanova, encargada de redes sociales. Ivan Dorofeyev, otro joven militante, resumió el sentir de muchos de sus compañeros: > "Vivir nuestros mejores años con miedo no es normal".

El desafío al Kremlin

A pesar de la represión, Yábloko sigue sumando apoyos. Rybakov denunció que "alrededor de 40 activistas del partido se enfrentan a un proceso judicial" y que ocho de ellos permanecen bajo custodia. Las encuestas reflejan que el hartazgo con la guerra está muy extendido, con un 64% de la población apoyando negociaciones de paz con Kiev.

El futuro incierto

El partido enfrenta un panorama incierto, con la amenaza de ser excluido del proceso electoral y la represión estatal en aumento. Sin embargo, Yábloko sigue adelante con su campaña, buscando dar visibilidad nacional a su postura contraria a la guerra y captar a nuevos seguidores, sobre todo entre jóvenes.