La novela Donde el agua trabaja, del peruano David Silva Rojas, ganó en julio de 2026 el Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, dotado con 20.000 euros y con bases que vedaban expresamente la inteligencia artificial. Ahora, el detector Pangram sostiene que el 99% del texto salió de un modelo generativo, y la Editorial Almadía frenó este viernes todas las presentaciones previstas en España, entre ellas una gira por Madrid, Barcelona, Sevilla y Cádiz.

El anuncio llega con un antecedente fresco: dos días antes, la editorial del canadiense Thélyson Orélien había rescindido su contrato al comprobar que usó IA en C’était ça ou mourir, una novela que competía por el Goncourt en Francia. Si se confirma, el caso de Silva Rojas sería el primero de este tamaño en la literatura en español.

Qué midió el detector

Pangram, en su versión 4.1, analizó las cerca de 26.000 palabras de la obra y atribuyó a una máquina casi todo el contenido. El programa también puso bajo sospecha al autor fuera de la ficción: marcó como generado el 97% de las respuestas de Silva Rojas en una entrevista que la revista Ulrica publicó en septiembre, mientras que las preguntas y la presentación de la periodista dieron resultado íntegramente humano. Lo mismo ocurrió con un ensayo de 924 palabras que el escritor difundió ese mes en la web de Ventosa-Arrufat: el detector le asignó un 80% de autoría artificial.

El premio lo convocaron en noviembre de 2025 la editorial mexicana Almadía y la fundación española Ventosa-Arrufat. Las reglas eran taxativas: participar implicaba declarar que la obra no había sido escrita, en todo o en parte, con herramientas de IA, y cualquier indicio de incumplimiento habilitaba la descalificación en cualquier etapa. El jurado lo integraron Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, que destacaron el trabajo con los silencios y una prosa de frases breves, comparada con el goteo de los regadores en las viñas.

Quién es el autor

Silva Rojas nació en Ica en 1981, es abogado penalista e investigador. Dice haber vivido desde chico en Toyohashi, Japón, y en 2026 también recibió una mención honrosa en el XXIX Concurso de Novela Corta Julio Ramón Ribeyro por La limpieza, un texto que no circula en internet. Donde el agua trabaja es su primera novela publicada.

Según contó en entrevistas, el libro nació de una investigación académica sobre los jornaleros de la agroexportación en Ica, con visitas a fincas y testimonios recogidos en el campo. De Japón, dijo, tomó la idea del haiku y su capacidad de condensar una experiencia en pocos elementos, algo que marcó el ritmo del relato.

El debate sobre la herramienta

La precisión de estos programas está en discusión. Pangram no es infalible: en textos cortos, cambiar una palabra puede alterar el veredicto, aunque en obras extensas su estabilidad crece. El dato no es menor, porque el estilo de oraciones muy breves que elogió el jurado es también un rasgo frecuente en algunos modelos de IA. No hay pruebas de que eso confunda al detector, que analiza patrones invisibles a simple vista, pero tampoco puede descartarse del todo.

El caso deja abierta una pregunta para los premios literarios: cómo verificar la autoría humana cuando las bases ya la exigen. Por ahora, la editorial suspendió los actos en España y no anunció los pasos siguientes.