El conflicto en Medio Oriente se intensificó este fin de semana con ataques cruzados entre Estados Unidos, Irán y los rebeldes hutíes de Yemen. Los hutíes reivindicaron el lanzamiento de misiles contra la ciudad saudita de Jizan, en represalia por bombardeos de Riad sobre instalaciones en Hodeida.

Al mismo tiempo, un buque saudita fue atacado en el mar Rojo, lo que refuerza la amenaza de bloqueo marítimo anunciada por los rebeldes yemeníes, aliados de Irán.

Contexto del conflicto

Este escenario se suma a los ataques estadounidenses contra petroleros que intentaban eludir sanciones, en un contexto en el que Teherán intensifica operaciones con drones y misiles contra países del Golfo. Como consecuencia, el precio del petróleo volvió a superar los 100 dólares, reflejando la vulnerabilidad del transporte energético global.

Reacciones internacionales

El presidente Donald Trump advirtió que evalúa “golpes de gran magnitud” contra Irán, aunque aseguró que las conversaciones diplomáticas siguen abiertas. En paralelo, Israel confirmó que su primer ministro Benjamin Netanyahu se reunirá con Trump en la Casa Blanca, en un intento de coordinar posiciones frente a la escalada.

Irán insiste en que “no existe solución militar” y llama al diálogo, aunque sus aliados hutíes mantienen la presión en el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb, puntos estratégicos para el comercio mundial.