La temporada de huracanes 2026 está siendo inusualmente tranquila en el Atlántico. Según expertos en meteorología, el fenómeno de El Niño está detrás de esta tendencia.
Causas del descenso en la actividad ciclónica
El Niño está generando vientos en altura desfavorables, lo que dificulta la formación de tormentas y huracanes. Además, la presencia de polvo sahariano y temperaturas oceánicas irregulares también están limitando el desarrollo de ciclones. > 'Las condiciones actuales no son propicias para el desarrollo de ciclones tropicales', afirma un informe de la NOAA.
Consecuencias y pronósticos
La temporada de huracanes 2026 ha mostrado una baja actividad, con solo dos tormentas nombradas en los primeros dos meses. El pronóstico oficial de la NOAA indica una temporada por debajo de lo normal, con probabilidades del 55% de que el total de tormentas y huracanes quede por debajo del promedio de los últimos 30 años.
El Niño y su impacto en la temporada de huracanes
El Niño es un fenómeno climático caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Pacífico ecuatorial. Según expertos, durante los episodios de El Niño, se incrementan los vientos en altura sobre el Atlántico tropical, lo que dificulta la formación y organización de tormentas y huracanes. La temporada de huracanes del Atlántico 2026 está siendo menos activa debido a la combinación de vientos en altura desfavorables, presencia de polvo sahariano y temperaturas oceánicas irregulares.
Pronósticos para el resto de la temporada
El pronóstico actualizado de la Universidad Estatal de Colorado estima para 2026 un total de tormentas y huracanes por debajo del promedio histórico. La NOAA y el Centro Nacional de Huracanes mantienen la vigilancia por el inicio del período de mayor riesgo, que se extiende de agosto a octubre.