El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (Caicha) lanzaron una campaña conjunta para que los argentinos consuman carne de cerdo y chacinados de forma segura. La iniciativa surge mientras se registran dos brotes de triquinosis en el noroeste bonaerense, con más de 50 personas afectadas y una carnicería clausurada en Lincoln.
Dónde comprar
Ambas entidades insisten en que la compra se realice en frigoríficos, carnicerías, comercios y supermercados que cuenten con habilitación oficial. Evitan los puestos callejeros y cualquier local que no pueda demostrar cumplimiento de la normativa sanitaria. La habilitación garantiza la trazabilidad del producto, es decir, conocer su origen y las condiciones de producción y transporte.
Etiquetado y envase
Para los productos envasados, la recomendación es revisar el estado del envase y la información del rótulo. > "El envase debe encontrarse en buenas condiciones y contar con un rótulo que permita identificar claramente el producto y su origen", señaló Senasa. Un etiquetado completo ayuda a confirmar que el alimento cumple con los requisitos legales.
Conservación y manipulación
Mantener la cadena de frío es fundamental. Senasa y Caicha aconsejan respetar las indicaciones de conservación que aparecen en los envases, separar alimentos crudos de los cocidos y lavarse bien las manos y utensilios antes y después de la preparación.
Cocción adecuada
La cocción completa de la carne de cerdo es la última barrera contra microorganismos. > "La seguridad de los alimentos es una responsabilidad compartida", afirmó la cámara. Consumir carne bien cocida elimina el riesgo de triquinosis, enfermedad que ha vuelto a aparecer en la región.
Próximos pasos
La campaña busca que los consumidores apliquen estas prácticas simples antes de llegar a la cocina. Elegir comercios habilitados, revisar el envase, conservar adecuadamente y cocinar bien son los pasos que, según Senasa y Caicha, reducen significativamente los riesgos y permiten seguir disfrutando de los chacinados tradicionales argentinos.