Un robot flexible, diseñado a partir del movimiento de las serpientes, recorrió cerca de 2 metros por el intestino delgado de cerdos, capturó imágenes, tomó biopsias y dispensó líquidos sin dejar lesiones visibles. El dispositivo, llamado BIOSENTER, fue creado por investigadores del MIT y del Centro Médico UT Southwestern y presentado recientemente en la revista Science Robotics.
Funcionamiento y diseño
El aparato tiene forma de cilindro hueco de poco más de 9 cm de longitud y está equipado con cuatro cámaras inflables reforzadas con fibras de Kevlar. Mediante la regulación del aire en cada cámara, el operador puede alargar o curvar el robot, imitando la contracción muscular de una serpiente. Dos zonas expansibles, una en la cabeza y otra en la cola, se inflan por turnos para anclar el dispositivo a la mucosa intestinal y empujarlo hacia adelante, evitando una expansión radial excesiva.
"Nuestro objetivo a largo plazo es desarrollar herramientas robóticas que ayuden a los médicos a examinar el intestino delgado de manera más segura y eficiente", declaró Binbin Ying, profesor asistente de Ingeniería Biomédica y Medicina Interna en UT Southwestern.
Para mejorar el agarre en la superficie resbaladiza del intestino, las áreas de anclaje están recubiertas con fundas basadas en kirigami, una técnica japonesa de cortes y pliegues que genera pequeñas puntas tridimensionales al inflarse, funcionando como escamas que aumentan el contacto con la pared intestinal.
Implicaciones clínicas
El intestino delgado, con una longitud aproximada de 6 metros y un diámetro de 2,5 cm, se encuentra profundamente plegado en el abdomen, lo que dificulta su acceso con los métodos actuales. La enteroscopia de doble balón, la alternativa más utilizada, requiere entrenamiento especializado y puede prolongarse varias horas. El nuevo robot pretende simplificar el procedimiento, reduciendo la necesidad de maniobras manuales complejas y el tiempo de intervención.
Próximos pasos
Los autores indican que, tras validar la seguridad en más pruebas preclínicas, el BIOSENTER podría emplearse para tratar sangrados gastrointestinales, enfermedades inflamatorias, obstrucciones, lesiones y tumores del intestino delgado. En versiones futuras, el robot podría introducirse por vía oral o rectal, según la zona a evaluar.