La Legislatura de Río Negro sancó recientemente la Ley de Carnes, una norma que reemplaza un régimen de más de tres décadas y que, según el presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro (FSRRN), Leandro Ballerini, responde a demandas del campo patagónico.
Principales novedades
Entre los cambios más relevantes, la ley introduce la figura del autoconsumo, permitiendo que los productores trasladen carne para consumo familiar con los registros y autorizaciones correspondientes. La normativa exige la guía y el cuero marcados para acreditar la propiedad del animal, garantizando que la operación no se convierta en canal de venta.
"La normativa moderniza normas que ya estaban desactualizadas y reconoce realidades productivas que hasta ahora no estaban contempladas", afirmó Ballerini.
Otro avance es la categorización de plantas de faena artesanal. Los municipios podrán habilitarlas siempre que cumplan los requisitos sanitarios de SENASA y autoridades competentes. Se consideran artesanales los establecimientos cuya producción diaria no supere 500 kilos de carne o 100 kilos de productos elaborados.
Impacto en productores y consumidores
La ley también regula el procesamiento de carnes de especies silvestres, como el jabalí, bajo la supervisión del área de Fauna provincial. El objetivo es eliminar circuitos informales y asegurar la trazabilidad e inocuidad de estos productos.
"Queremos dar garantías sanitarias tanto a productores como a consumidores", señaló Ballerini.
La participación del Ministerio de Salud en los controles alimentarios refuerza la seguridad dentro del Código Alimentario, facilitando la formalización de canales de comercialización.
Perspectiva del sector
Ballerini recordó que la Ley de Carnes forma parte de un proceso más amplio de actualización normativa impulsado por la FSRRN durante varios años, que incluyó también la Ley de Marcas y Señales y la participación en la discusión de la nueva Ley de Fauna.
"Hemos trabajado durante años para modernizar leyes que impactan directamente en la producción", concluyó.
Con esta reforma, Río Negro avanza en la desburocratización y en la adaptación del marco regulatorio a las necesidades actuales del sector ganadero.