El CCRS/IRI, organismo vinculado a la Columbia Climate School, anunció este martes que la mayoría de sus modelos climáticos prevé la aparición de un "Super Niño" antes de que finalice el año. La proyección indica anomalías de temperatura superficial del mar en la zona Niño 3.4 superiores a +3,0 °C, un valor que no se había registrado desde que se monitorea el fenómeno.

"Los modelos transmiten un mensaje claro: este El Niño alcanzará una intensidad excepcional", señaló el informe del CCRS/IRI.

Durante el lanzamiento de la campaña Cosecha Gruesa 2026/27 en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, expertos destacaron que la fase de siembra será la más sensible a las lluvias intensas asociadas al fenómeno. Según los cálculos, el maíz temprano presentará la menor exposición, con solo 26 % del área prevista en la zona de mayor riesgo. En segundo lugar, el girasol cubrirá 40 % del territorio, y el sorgo alcanzará 79 %.

En contraste, la soja y el maíz tardío enfrentarán la mayor vulnerabilidad, pues sus calendarios de siembra coinciden con la mayor parte del período de lluvias intensas que acompañará al "Super Niño". Esta coincidencia dificulta la logística de la siembra, especialmente en un país donde la infraestructura vial rural presenta limitaciones.

Los analistas advierten que, aunque la producción agrícola argentina podría superar los récords anteriores en 2026/27, el desafío logístico durante la siembra podría afectar los resultados finales.

Pronóstico del fenómeno

Los modelos dinámicos y varios estadísticos coinciden en que el calentamiento del Pacífico será histórico. La correlación con eventos pasados, como el fuerte El Niño de 2015/16, refuerza la confianza en la proyección actual.

Riesgos para los cultivos

El análisis de exposición muestra que la soja y el maíz tardío atravesarán prácticamente todo el ciclo de siembra bajo condiciones de lluvias superiores a lo normal, mientras que el maíz temprano, el girasol y el sorgo tendrán una exposición menor.

Implicaciones para la producción

Los cálculos de rendimiento, que hasta ahora son optimistas, deberán superar obstáculos logísticos y climáticos. La red vial rural y la disponibilidad de maquinaria serán factores críticos para evitar pérdidas.