El debate sobre el uso propio de semillas sigue abierto en la Argentina. En una reunión privada, representantes de las entidades de productores y de la industria semillera discutieron cómo definir quiénes quedarían exceptuados de pagar por ese derecho.
El punto de partida
La reunión fue convocada por la Asociación Semilleros Argentinos (ASA) y contó con la participación de representantes de las entidades de la producción. El objetivo era explicar en detalle los proyectos de cada sector y responder a las dudas de la contraparte.
"Queremos avanzar en la discusión de un nuevo régimen de semillas", afirmó Andrea Sarnari, presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA).
Los criterios en discusión
Uno de los puntos que concentró la discusión fue cómo determinar qué productores conservarían el uso propio gratuito. Se presentaron dos criterios diferentes: uno basado en un límite de 500 hectáreas sembradas por campaña y otro basado en deciles de superficie que surgirían de la información del Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA).
El camino hacia el consenso
Aunque todavía no hay definiciones, las partes buscan precisar las diferencias para intentar acercar posiciones en próximos encuentros. El Gobierno aún no convocó a un nuevo encuentro formal, por lo que podría producirse otra reunión entre las entidades y sus equipos técnicos para determinar hasta dónde llegan las coincidencias internas de la producción.
El próximo paso
La producción explicó por qué había elegido originalmente el límite de 500 hectáreas. Uno de los argumentos fue que la situación del productor argentino no puede compararse directamente con la de agricultores de otros países. El consejero y técnico de Coninagro, Gustavo Gaich, señaló que el esquema presentado se aplicaría inicialmente a soja, trigo y arroz y tendría una particularidad: el límite se determinaría para cada cultivo y las superficies no serían acumulativas.
El debate sigue abierto y las partes buscan avanzar en la discusión de un nuevo régimen de semillas. El próximo paso será intentar acercar contrapropuestas de las dos partes antes de volver a reunirse con los funcionarios de la Secretaría de Agricultura.