El pasado lunes la Sociedad Rural de Azul expresó su descontento con el municipio y el Ente Descentralizado de Vialidad Rural por el estado crítico de la red vial rural del partido, que supera los 2000 kilómetros.

Obras en la Ruta Vieja a Tandil

Según el comunicado de la entidad, los trabajos anunciados por el ente vial en el tramo conocido como Camino Viejo a Tandil no resolvieron los problemas existentes. La Rural describió la ejecución como "impericia técnica" y señaló la ausencia de arcenes adecuados y de la capa de rodadura necesaria.

"El trabajo realizado muestra una falta de técnica, no se construyó el abovedado requerido ni se dejaron las banquinas limpias", afirmó el presidente de la Sociedad Rural, Gabriel Palmisano.

Falta de señalización y tramos intransitables

La organización denunció la acumulación de tosca desde noviembre de 2025 a lo largo de varios kilómetros, la carencia de señalización y el riesgo de accidentes para los usuarios. Además, recordó que la ordenanza municipal que prohíbe el tránsito en lluvia permite excepciones para vehículos de menos de 2000 kg, pero reclama que esas excepciones sean útiles solo si los caminos están en condiciones.

"Exigimos que el intendente primero cumpla con su deber de proporcionar vías en condiciones técnicas adecuadas, por las que pagamos la tasa vial", señaló Palmisano.

Problemas a lo largo de todo el partido

El dirigente explicó que los inconvenientes se extienden desde Chillar, en el extremo sur, hasta Cacharí, en el norte del partido. Pantanos, caminos inaccesibles y reparaciones puntuales que no solucionan la raíz del deterioro son la norma, según la Rural.

"Llevamos años de abandono y ahora tememos que las próximas lluvias empeoren la situación", añadió.

Demanda de una gestión integral

La Sociedad Rural pidió un cambio en la conducción del Ente de Vialidad Rural y reiteró la necesidad de una planificación que cubra la totalidad de la red, en lugar de intervenciones aisladas que solo parchean los problemas.

Cierre: La disputa entre la comunidad rural y las autoridades locales se mantiene abierta, mientras la Sociedad Rural de Azul sigue presionando para que se implementen soluciones estructurales y se garantice la seguridad de los usuarios.