La Policía de Ecuador encontró 1,2 toneladas de cocaína ocultas en un contenedor que iba a salir hacia Letonia desde uno de los puertos de Guayaquil.

El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó el hallazgo este domingo. Los agentes inspeccionaron un contenedor cargado con puré de banano que tenía como destino el país báltico. En su interior encontraron 35 maletas que contenían 1.215 paquetes de droga.

Tras el decomiso, la Policía retuvo el contenedor y tres sellos de seguridad como indicios para la investigación. Reimberg estimó que el cargamento tiene un valor de 36,1 millones de dólares en el mercado estadounidense y de 56,3 millones de dólares en el europeo.

Este es el segundo decomiso de cocaína que el Gobierno ecuatoriano reporta en un solo día. Horas antes, Reimberg había anunciado el hallazgo de otras 2,4 toneladas de droga ocultas en cajas de banano de exportación dentro de un contenedor que iba a salir hacia Europa desde el puerto de Machala.

Entre ambos operativos, las autoridades ecuatorianas incautaron este domingo un total de 3,6 toneladas de cocaína. Ecuador se ha convertido en la última década en uno de los principales corredores del narcotráfico internacional.

Contexto

El país limita con Colombia y Perú, los dos mayores productores mundiales de hoja de coca y cocaína, y cuenta con varios puertos sobre el Pacífico por donde se exporta buena parte de la fruta que consume Europa y Estados Unidos.

El método más utilizado por las organizaciones criminales es la contaminación de contenedores de banano y otras frutas de exportación, un negocio que mueve millones de dólares al año y que ofrece una cobertura logística difícil de fiscalizar en su totalidad.

Decomisos anteriores

En noviembre de 2024, la policía española decomisó 13 toneladas de cocaína ocultas en un cargamento de banano procedente de Guayaquil, la mayor incautación de este tipo registrada hasta entonces en España.

A comienzos de julio de este año, otro operativo interceptó 1,7 toneladas de cocaína en un contenedor de fruta con destino a Dinamarca, halladas en la provincia de El Oro.

El Ministerio del Interior ecuatoriano informó que hasta finales de mayo se habían decomisado en el país más de 70 toneladas de droga, una cifra que refleja tanto el incremento del tráfico como el reforzamiento de los controles antinarcóticos impulsados por el Gobierno de Daniel Noboa.

Las autoridades han intensificado en los últimos meses la cooperación con países europeos: Ecuador y Alemania firmaron en julio una declaración de intenciones para fortalecer el intercambio de información y la lucha conjunta contra el crimen organizado transnacional.

Conclusión

Guayaquil concentra buena parte de estos hallazgos por ser el mayor puerto comercial del país y el principal punto de salida de las exportaciones agrícolas ecuatorianas. Las autoridades han reforzado el uso de escáneres y unidades caninas en las terminales portuarias, aunque el volumen de carga que circula a diario dificulta una revisión exhaustiva de cada contenedor.

El sucesivo decomiso evidencia la magnitud de una economía ilegal que utiliza la infraestructura exportadora legítima del país como vía de escape hacia los mercados de mayor valor. Mientras la oferta de cocaína en la región andina se mantenga en niveles elevados, los puertos ecuatorianos seguirán siendo un punto de fricción central en la estrategia antidrogas que Europa y Estados Unidos intentan coordinar con Quito.