Un Boeing 737 Max 8 de Flydubai, que transportaba 174 pasajeros, se vio forzado a realizar un aterrizaje de emergencia en Tabuk, Arabia Saudí, tras un violento altercado entre los pilotos durante el trayecto Dubái‑Tel Aviv.

Señales de alerta y descenso abrupto

Aproximadamente dos horas y media después del despegue, la aeronave perdió más de la mitad de su altitud, pasando de 33.000 a 17.000 pies, y realizó maniobras erráticas cerca de la frontera jordana. La tripulación activó el código 7700 (alerta general) y, poco después, el código 7500, que indica una posible interferencia ilícita o secuestro.

Intervención a bordo

Según informes israelíes, el copiloto, de nacionalidad omaní, utilizó un cuchillo para apuñalar repetidamente al capitán, ciudadano de los Emiratos Árabes Unidos. Pasajeros y miembros de la tripulación lograron acceder a la cabina, inmovilizar al agresor y asistir al capitán herido. Un dentista israelí brindó primeros auxilios, mientras dos pilotos en ropa civil tomaron el control del avión.

"La situación quedó bajo control y descartamos un intento de secuestro", indicó la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu.

Investigación y reacciones

Flydubai confirmó que el incidente se debió a una pelea entre los pilotos y anunció la apertura de una investigación formal. El sospechoso está bajo custodia saudí y será interrogado con la participación de autoridades israelíes. Los analistas evalúan tanto la posibilidad de un acto terrorista como un episodio de salud mental sin motivaciones ideológicas.

El vuelo llegó sin mayores daños a la pista de Tabuk, donde se activaron cazas de combate israelíes como medida preventiva.