Papas fritas que se hacen con agua en lugar de aceite, salame que se come como si fueran papas chips y fideos que llegan con cubitos de hielo para no perder el frío después del microondas. No son ocurrencias de un cocinero excéntrico: son algunos de los productos que la industria alimentaria mundial exhibe en la SIAL de París 2026, la feria que abrió el sábado 17 de octubre y cierra el miércoles 21.
El atractivo central de esa vidriera es SIAL Innovation, el concurso que cada edición busca detectar qué productos, ingredientes y tecnologías podrían instalarse en las góndolas en los próximos años. En esta oportunidad, que además marca los 30 años del certamen, se postularon más de 2.750 productos y 775 quedaron seleccionados, de acuerdo al balance que difundió la organización.
El agua como reemplazo del aceite
Uno de los casos que más llamó la atención es el de Nükt, una firma suiza que presentó unas papas chips que, según la empresa, se cocinan en agua sin necesidad de sumar aceite. El producto se llevó el premio en la categoría de comidas preparadas y el jurado valoró tanto el proceso de elaboración como la textura crocante que se consigue.
La base de esa novedad es una tecnología de procesamiento industrial bautizada Zeen Tech, que permite cocinar, secar y aplicar otros tratamientos a los alimentos usando agua en lugar de los métodos tradicionales basados en aceite o aire. La compañía asegura que el sistema logra productos con menos grasa y también reduce el consumo energético y los desperdicios durante la producción. Se trata de ventajas declaradas por sus desarrolladores, que requerirían evaluaciones independientes para medir su alcance real.
Del salame al queso violeta
Los suizos no fueron los únicos que decidieron alterar la forma de un alimento conocido. En Italia, Carpano Speck transformó el salame en un snack crocante: bajo la marca Bejerky Snack presentó láminas de embutido horneadas que se ofrecen como alternativa a las papas chips. El producto no se fríe, es libre de gluten y ganó el premio en la categoría de carnes. La innovación no está en el ingrediente, que sigue siendo embutido, sino en presentarlo como una golosina salada lista para comer en cualquier momento.
Otra propuesta que sorprendió llegó desde Austria: la empresa Die Käsemacher elaboró bocaditos de queso fresco que combinan queso de cabra, chocolate blanco y coco rallado, y que deben su intenso color violeta al ube, un tubérculo muy usado en preparaciones dulces de varios países asiáticos. El jurado le dio el premio en la categoría de lácteos y destacó especialmente el uso de ese ingrediente para lograr una apariencia poco habitual.
Fideos fríos y pescado con forma de fideo
Corea del Sur también tuvo su lugar entre los premiados. La empresa Ourhome desarrolló Magic Soba, una preparación congelada de fideos japoneses que incluye cubitos de hielo de derretimiento lento. La particularidad es que el consumidor puede calentar el producto en el microondas y, gracias a esos cubitos, mantener los fideos fríos al momento de comerlos. El jurado valoró justamente esa nueva experiencia de consumo y su lanzamiento comercial está previsto para junio de 2027.
La industria pesquera tampoco quiso quedar afuera de esta carrera por cambiar la presentación de los alimentos. El grupo Vičiūnai desarrolló unos fideos elaborados a partir de surimi, una pasta de pescado procesado que suele utilizarse para fabricar productos que imitan la carne de cangrejo.
La SIAL de París funciona como una suerte de anticipo de lo que podría llegar a las góndolas en los próximos años. Los productos premiados en esta edición combinan ingredientes conocidos con técnicas industriales nuevas, y su éxito comercial dependerá de cómo los reciba el público cuando efectivamente salgan a la venta.