El maíz es uno de los cultivos más importantes en la región, y su rendimiento puede variar significativamente dependiendo de factores como la fertilización. Un taller reciente organizado por Supra Semillas en el Congreso Aapresid destacó la importancia de la fertilización tardía para potenciar el rendimiento de este cultivo.

La evolución de la genética del maíz

Los híbridos de maíz actuales tienen una mayor capacidad para absorber nitrógeno en etapas avanzadas del ciclo, lo que abre nuevas oportunidades para optimizar la nutrición sin resignar potencial de rendimiento. Según Fernando Giachetti, gerente de desarrollo de Supra Semillas, "la ventana de absorción de nitrógeno es más amplia que hace algunos años, lo que nos permite pensar en aplicaciones más cercanas a la floración".

Tecnologías para aplicaciones precisas

La presentación también destacó las ventajas del uso de fertilizadoras neumáticas de gran despeje, pulverizadores autopropulsados y drones para distribuir el nitrógeno con precisión y minimizar el daño mecánico sobre las plantas. "Podemos hacerlo sin inconvenientes, hoy contamos con la tecnología necesaria", sostuvo Giachetti.

Diagnóstico y decisiones informadas

El diagnóstico es fundamental para una fertilización eficiente. La recomendación es evaluar el estado nutricional del cultivo entre los estadios V10 y V12, integrando información sobre disponibilidad de agua, condiciones ambientales, respuesta esperada y relación entre costos e ingresos. "La idea no es fertilizar por rutina, sino hacerlo cuando las condiciones realmente justifican esa inversión", señaló Giachetti.

El taller concluyó que la fertilización tardía puede ser una herramienta valiosa para estabilizar los rendimientos del maíz, siempre y cuando se realice de manera informada y con la tecnología adecuada.