Nissan confirmó que dejará de operar como filial directa en la Argentina y entregará su representación comercial a los grupos SIMPA y Tagle, que asumirán antes de que termine el año. La automotriz japonesa fijó como objetivo sostener una participación de mercado de entre el 2,5% y el 3%, lo que equivale a unas 18.000 unidades anuales, según detalló Juan Manuel Hoyos, presidente y director general de Nissan Importers Business Unit (NIBU), durante una conferencia de prensa de la que también participaron Ricardo Flammini (Nissan Argentina), Guy Rodríguez (Nissan América Latina) y Martín Schwartz (Grupo SIMPA).

Un cambio que viene de lejos

La decisión forma parte de Re:Nissan, la reestructuración global con la que la compañía busca recortar costos, concentrar la producción y recuperar rentabilidad. La automotriz llegó a tener capacidad para fabricar más de cinco millones de vehículos al año, pero sus ventas se estancaron en torno a los 3,5 millones, una brecha que la obligó a revisar su presencia en varios mercados.

En la Argentina, ese camino arrancó con el cierre de la producción de la Frontier en Córdoba en octubre de 2025. Ahora se completa con el traspaso de la operación comercial a empresarios locales.

"Desde el momento que dejamos de fabricar dejó de convenir ser una subsidiaria. Que la operación la lleve un importador le da más agilidad para las decisiones y no tiene las aprobaciones de una gran corporación", explicó Rodríguez.

El traspaso también alcanza al personal de la filial argentina. De un equipo de entre 60 y 70 personas, algo más del 80% pasará a la nueva administración, mientras que el resto seguirá en Nissan Argentina hasta completar el cierre de sus operaciones.

La oferta de modelos y el nudo con México

Uno de los frentes más urgentes para la nueva conducción es el abastecimiento desde México, donde Nissan concentró su producción regional tras discontinuar la Frontier en Córdoba. El Acuerdo de Complementación Económica N.º 55 (ACE 55), que permitía importar vehículos mexicanos sin pagar el arancel extrazona del 35% dentro de un cupo, venció en marzo y todavía no fue renovado.

Flammini precisó que la producción de Frontier para la Argentina arrancó en septiembre, mientras que la del Versa está iniciándose este mes. La compañía mantiene conversaciones con las autoridades mexicanas y espera que ambos gobiernos alcancen un nuevo entendimiento comercial.

De todos modos, Rodríguez garantizó que la marca no se quedará sin pickups en el país: "Vamos a traer una pickup, si no sale el acuerdo con México en breve lo vamos a gestionar de otros mercados".

En paralelo, Nissan avanza desde 2024 con la renovación total de su gama: serán seis nuevos modelos y tres tecnologías adicionales de electrificación. Sobre el régimen argentino que permite importar híbridos y eléctricos sin el arancel del 35%, Rodríguez descartó una alianza con una automotriz china: "No nos vamos a presentar al cupo de electrificados en acuerdo con otra marca. Si nos presentamos será con nuestra propia marca y modelos".

Concesionarios y planes de ahorro, sin sobresaltos

La nueva administración recibirá una estructura comercial ya armada. SIMPA y Tagle se quedarán con los contratos de distribución de los 21 socios de la red, que seguirá funcionando sin cambios. La continuidad de los planes de ahorro también está contemplada dentro del traspaso.

Con ese esquema, Nissan apunta a sostener el volumen cercano a las 18.000 unidades anuales que mencionó Hoyos, una cifra que le permitiría conservar su porción de mercado en un contexto de importaciones condicionadas por la falta de acuerdo con México.