GM Defense, la unidad de General Motors que volvió al negocio de la defensa en 2017, presentó un prototipo de vehículo terrestre no tripulado (UGV, por sus siglas en inglés) que elimina por completo la cabina tripulada. No tiene volante, no tiene pedales, no tiene puertas y no lleva un solo soldado a bordo. Es un chasis rodante con suspensiones reforzadas, tracción off-road y espacio de carga, pensado para avanzar sin presencia humana.

La presentación marca un giro respecto del camino que la compañía venía recorriendo con el Infantry Squad Vehicle, un 4x4 ligero desarrollado sobre la arquitectura de la Chevrolet Colorado ZR2 para mover una escuadra de infantería con su equipo por terrenos difíciles. Ese vehículo mantenía la configuración clásica: volante, pedales y butacas para los soldados.

De la camioneta de calle al robot terrestre

El nuevo prototipo va en la dirección opuesta. En lugar de sumar capacidad para transportar personas, la elimina. La lógica de GM Defense desde su regreso al sector fue constante: aprovechar la producción civil de camionetas full-size y medianas para abaratar costos y acelerar entregas. El Infantry Squad Vehicle fue la prueba de que una camioneta de calle podía transformarse en herramienta militar.

La tracción eléctrica suma una ventaja concreta en el off-road: el torque está disponible desde cero, sin esperar revoluciones. Ese detalle puede ser decisivo en un vehículo que debe moverse por terrenos irregulares sin conductor que dosifique el acelerador.

Qué cambia y qué no

El UGV no es una versión autónoma del Infantry Squad Vehicle: es un desarrollo distinto, sin cabina, sin controles y sin asientos. Conserva el enfoque de suspensiones reforzadas y capacidad de carga, pero el puesto de conducción desaparece. La empresa no detalló por ahora plazos de producción ni clientes confirmados para este prototipo.

El movimiento se enmarca en una tendencia más amplia de la industria de defensa: vehículos no tripulados para tareas de riesgo, donde la prioridad es no exponer personal. GM Defense mostró el concepto, pero la transición desde el prototipo hacia un sistema operativo en campo sigue siendo el paso pendiente.