El emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, advirtió este miércoles que la región debe estar lista para "las peores posibilidades", en medio de los últimos bombardeos en el aeropuerto de Riad. La declaración se produce cuando la F1 y el MotoGP tienen programadas sus últimas pruebas en Qatar para el 29 de noviembre y el 8 de noviembre, respectivamente, fechas que ahora están en entredicho.
Calendario amenazado
El organismo de la F1, encabezado por Stefano Domenicali, confirmó que el calendario sigue vigente, pero reconoció que la falta de seguros y la inestabilidad del espacio aéreo complican la logística de los equipos. Por su parte, Marc Márquez comentó en Indonesia que "tengo claro que la vida es una y carreras, hay muchas", subrayando la prioridad de la seguridad.
"Debemos estar preparados para las peores posibilidades", señaló el emir de Qatar.
Seguros y logística bajo presión
Compañías aseguradoras se niegan a cubrir riesgos en la zona, lo que obliga a los escuderíos a replantear rutas y horarios. Además, la variabilidad del espacio aéreo obliga a buscar alternativas de vuelo, encareciendo los costos y retrasando la llegada de equipamiento.
Posibles sustituciones
Si el GP de Qatar se cancela, MotoGP no buscará reemplazo y quedaría con solo tres carreras restantes (Malasia, Portugal y Valencia). En la F1, la propuesta es eliminar ambas citas de Oriente Próximo y añadir una única ronda en Imola el 6 de diciembre, dejando libre el 29 de noviembre.
Impacto en otros eventos
El conflicto ya obligó a posponer el torneo de tenis Six Kings Slam y a reprogramar partidos de la liga saudí. Sin embargo, el Dakar, programado para enero de 2027, mantiene como plan B a Marruecos, mientras que WEC y WRC suspendieron sus visitas a la región para 2026.
Las próximas horas definirán si los últimos capítulos de la temporada de F1 y MotoGP se disputarán en Qatar o se trasladarán a Europa, manteniendo la atención de fanáticos y patrocinadores.