Un objetivo claro tras la caída en las Finales
San Antonio Spurs arranca la temporada 2026-27 con una certeza: la derrota en las Finales de la NBA ante los New York Knicks por 4-1 dejó una motivación extra. Victor Wembanyama, de 22 años, fue el único jugador del plantel que habló sin vueltas sobre lo que viene. "No podría imaginar una motivación mejor", dijo durante la jornada de atención a los medios de septiembre.
El equipo viene de una campaña sorprendente: sumó 28 victorias más que el año anterior, cortó una sequía de seis años sin playoffs y llegó a la definición. Pero nadie en el vestuario se confía. La Conferencia Oeste sigue siendo un terreno minado y ningún equipo ha logrado volver a las Finales en temporadas consecutivas desde los Golden State Warriors de 2018-19.
Metas puertas adentro
Wembanyama fue directo al hablar de las expectativas, aunque mantuvo parte del plan en privado. "Tenemos ciertos objetivos que mantendremos en privado entre nosotros, como compañeros de equipo", afirmó. Y agregó: "Ganamos la Conferencia Oeste el año pasado. No queremos lograr menos este año. Queremos ser el primer cabeza de serie y luego seguir luchando por mantener ese puesto de privilegio".
El propio Wembanyama ya había sorprendido antes del inicio de la temporada pasada al revelar que la meta era clasificarse entre los seis mejores de la conferencia. Ahora, el listón está más alto.
La receta de siempre
Para volver al escenario más importante, San Antonio apuesta por su método histórico: mejora interna, trabajo diario y gestión de una temporada regular de 82 partidos más una postemporada extensa. Es el mismo enfoque que usaron durante décadas, incluida la era de 29 temporadas de Gregg Popovich, que dejó cinco títulos y una racha récord de 22 participaciones consecutivas en playoffs.
En su última jornada de atención a los medios como entrenador principal, Popovich lo resumió: "Incluso cuando éramos un equipo con nivel de campeonato, nunca decíamos que íbamos a ganar un número determinado de partidos. Eso nunca fue tema de discusión".
La presión también se siente afuera
La exigencia no es solo interna. En el Frost Bank Center, un domingo bochornoso de septiembre con 86 % de humedad, los aficionados competían por un lugar en 'los Jackals', el grupo de seguidores seleccionado personalmente por Wembanyama. "Es algo que nunca se había hecho a este nivel", comentó Aidan Sterling, presidente del grupo. "Sé que entre quienes no formaban parte del grupo el año pasado —los nuevos—, hay muchos nervios".
La incertidumbre también alcanza a algunos miembros que regresan: salvo los 'líderes de la manada', su continuidad no está garantizada. "Hay mucha competencia", señaló uno de esos líderes. "Haber formado parte del grupo la temporada pasada no te garantiza un lugar este año".
La misma lógica aplica al equipo: nada está asegurado. Con un Oeste cada vez más duro y un Este que ha mejorado, los Spurs saben que repetir la hazaña exigirá más que talento.