La presidenta del Cohep, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada, advirtió que el principal riesgo para el empleo en Honduras no es la incorporación de tecnología, sino que otros países y compañías la adopten antes y se queden con los clientes, las inversiones y los puestos de trabajo que podrían generarse en el país.

La dirigente empresarial sostuvo que la digitalización y la inteligencia artificial pueden mejorar la productividad, agregar valor y facilitar la creación de empleo de calidad. Pero remarcó que ese proceso no puede quedar reservado a las grandes corporaciones: también tiene que llegar a los negocios más pequeños.

"El mayor riesgo para el empleo en Honduras no es la tecnología. El mayor riesgo es que otros países, otras empresas y otros mercados la adopten antes que nosotros y se queden con los clientes, con las inversiones y los puestos de trabajo que podrían generarse en nuestro país", expresó Gallardo.

Herramientas concretas para las MiPymes

Según la presidenta del Cohep, las micro, pequeñas y medianas empresas pueden usar la inteligencia artificial para ordenar sus procesos administrativos y comerciales sin necesidad de contar con estructuras corporativas. Mencionó aplicaciones como conocer mejor a los clientes, organizar inventarios, evaluar proveedores y tomar decisiones de venta con más información.

La digitalización también permite agilizar la facturación, los cobros, el control de cuentas y la gestión de trámites. Eso reduce tareas manuales y mejora la administración diaria de los negocios.

Para aprovechar esas herramientas, las empresas necesitan incorporar tecnología de acuerdo con sus capacidades y necesidades, además de contar con conocimientos y recursos para usarla de manera efectiva.

Digitalización y acceso al crédito

Otro de los puntos que destacó la dirigente empresarial es que la transformación digital puede facilitar el acceso al financiamiento. De acuerdo con Gallardo, tener información financiera y administrativa más ordenada permite a los negocios demostrar mejor su viabilidad ante las instituciones financieras y respaldar sus solicitudes de crédito.

El punto es clave para las MiPymes, que necesitan recursos para invertir, ampliar operaciones y mejorar su capacidad productiva. La digitalización ayuda a organizar la información que exigen esos procesos, aunque el acceso al crédito también depende de las condiciones financieras y los requisitos de cada institución.

El desafío de convertir la tecnología en empleo

El llamado del Cohep plantea el reto de extender la transformación digital a más empresas del país, en especial a las que tienen menos recursos para invertir en tecnología. Aunque la inteligencia artificial puede mejorar procesos y facilitar decisiones comerciales, su impacto dependerá de la capacidad de cada empresa para incorporarla, formar a sus trabajadores y adaptar sus operaciones.

Para Honduras, la clave consiste en evitar que la brecha tecnológica limite la participación de sus empresas en mercados más competitivos y reduzca las oportunidades de atraer inversiones. Gallardo considera que acelerar la digitalización puede contribuir al crecimiento económico y a la generación de empleos de calidad, aunque el alcance de esos beneficios dependerá de la adopción efectiva de la tecnología y de las condiciones que la permitan.