La legisladora británica Jane Campbell, miembro de la Cámara de los Lores, pronunció un discurso en el Parlamento mediante una voz generada por inteligencia artificial. La intervención, aprobada por el Comité de Procedimiento y Privilegios, le permitió expresar sus ideas a pesar de la atrofia muscular espinal que le dificulta el habla.

Diagnosticada con la enfermedad a la edad de un año, la senadora había visto reducirse su capacidad vocal a lo largo de las décadas. A los 67 años, decidió recurrir a la tecnología para evitar que su voz desapareciera del debate público.

La herramienta tecnológica

Campbell colaboró con ElevenLabs, empresa especializada en síntesis de voz natural. Según la compañía, bastaron 30 segundos de grabaciones para crear un modelo que reproduce su timbre; sin embargo, recomiendan entre 30 minutos y una hora de audio para lograr la máxima calidad.

El sistema solo convierte texto escrito en sonido; no redacta ni decide contenido. "Las palabras que escuchó el Senado pertenecen exclusivamente a la señora Campbell", aclaró la oficina de prensa de la Cámara de los Lores.

"Espero que este uso de la IA demuestre su potencial para la inclusión en ambas cámaras", afirmó la baronesa Campbell.

Repercusiones y perspectivas

El caso sigue el precedente de 2012, cuando el mismo comité autorizó que un asistente personal pronunciara discursos en nombre de miembros incapaces de hablar. Ahora, la tecnología se emplea como una herramienta de apoyo, sin sustituir el criterio político del legislador.

Organizaciones defensoras de derechos de personas con discapacidad celebran el hecho como un paso importante hacia una participación más equitativa en los procesos legislativos.

El Senado británico reiteró que la IA no altera la responsabilidad ni la autoría de los argumentos presentados, subrayando que la innovación sirve únicamente como medio de expresión.

Con la exitosa prueba de Campbell, se espera que otros parlamentarios con limitaciones similares consideren la adopción de voces sintéticas para mantener su presencia en el debate público.