El miércoles 14 de octubre el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, sostuvo una conversación telefónica con el primer ministro etíope Abiy Ahmed y le solicitó a los gobiernos del Cuerno de África que impidan cualquier incursión transfronteriza y que opten por el diálogo para detener la escalada entre Etiopía y Eritrea.

"El Cuerno de África no puede tolerar más conflictos", afirmó Rubio durante la llamada.

Llamada y demandas de EE. UU.

Rubio enfatizó que la única salida viable es la "distensión" y recordó que la región ya no puede soportar más enfrentamientos. Instó a los países vecinos a respetar las fronteras y a buscar soluciones diplomáticas.

"Nuestra discusión es prueba del compromiso de ambos países en transformar la relación perdurable entre Etiopía y los Estados Unidos en una asociación más estratégica y práctica", escribió Abiy Ahmed en la red social X.

Contexto del conflicto

La conversación se dio en medio de una ofensiva lanzada a finales de septiembre por el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) contra el gobierno etíope, lo que reavivó las tensiones con Eritrea. En los últimos años, la guerra dejó entre 100.000 y 600.000 muertos y generó disputas por la presa del Nilo Azul y el acceso al Mar Rojo.

Avances militares y retirada eritrea

Según fuentes de seguridad, fuerzas federales etíopes y sus aliados avanzan ahora hacia una localidad cercana a la frontera con Eritrea. Un miliciano progubernamental, que prefirió mantenerse anónimo, informó que los efectivos eritremos, estimados entre 5.000-8.000, abandonaron la ciudad de Zalambessa. El mismo informó que las aldeas circundantes están bajo control etíope y que ninguna tropa etíope cruzó a territorio eritreo.

El Departamento de Estado recordó el acuerdo de paz firmado por Abiy Ahmed en julio de 2018, que le valió el Premio Nobel de la Paz y que había normalizado las relaciones entre Addis Abeba y Asmara antes de su ruptura reciente.