Una inmobiliaria rural ofreció en venta un campo de casi 3.000 hectáreas en Río Pico, Chubut, con un lago propio, una laguna y 16 kilómetros de costa de río. La operación se conoció en las últimas horas y volvió a poner en el centro de la escena el debate por la Ley de Tierras, que el Gobierno busca derogar.
El predio salió al mercado aprovechando un vacío legal temporal. Ese hueco se abrió después de un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación del 29 de septiembre, que revocó restricciones previas y dejó vigente el artículo del DNU que había eliminado los límites a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros.
La cautelar que frenó el proceso
La situación cambió el 9 de octubre. Ese día, la Corte dictó una medida cautelar que suspendió provisoriamente la derogación de la Ley de Tierras y restituyó, de manera temporal, los límites a la venta de campos estratégicos a extranjeros.
Entre una fecha y otra quedó una ventana de incertidumbre legal de aproximadamente 10 días. En ese período se conoció la oferta inmobiliaria en Chubut, según detalló Pablo Volkind, del Observatorio de Tierras, quien además dio su interpretación sobre el asunto de fondo.
"El campo tiene un lago propio, una laguna y 16 kilómetros de costa de río", precisó Volkind sobre las características del predio.
Un debate que sigue abierto
La derogación de la Ley de Tierras continúa generando discusiones en la sociedad y en la política. El episodio de Río Pico reavivó esa discusión y puso el foco en cómo se protegen los campos estratégicos del país.
Por ahora, la cautelar de la Corte mantiene los límites vigentes de forma provisoria, mientras el debate por la derogación definitiva sigue sin resolverse.