El ex jefe de Bomberos y ex subjefe de la Policía de Córdoba, Gustavo Folli, fue condenado a 6 años y 2 meses de prisión efectiva por su participación en una trama de habilitaciones y certificados falsos para locales comerciales. La sentencia se alcanzó mediante un juicio abreviado acordado con el fiscal de Cámara Marcelo Hidalgo, e incluye además 10 años de inhabilitación para ocupar cargos públicos o funciones de seguridad.

En la misma instancia, otras ocho personas aceptaron el mismo mecanismo y reconocieron su responsabilidad en los hechos. Según detalló Hidalgo a Canal 10, Folli "ha reconocido su pertenencia a una asociación ilícita" que operaba junto a técnicos, ingenieros, gestores, empresarios y empleados municipales.

Una causa que sigue abierta

El expediente no está cerrado: aún hay 16 acusados en total. De ese universo, nueve ya optaron por el juicio abreviado, tres recibieron condena y dos empresarios de apellido Brasca están tramitando el mismo tipo de acuerdo, pero en la etapa de investigación.

El fiscal también precisó que "hay una persona que ha pedido una suspensión de juicio de prueba y es otro empresario". Ese mecanismo, conocido como probation, permite cumplir una serie de reglas de conducta a cambio de evitar el debate oral.

El alcance de la maniobra

La investigación apunta a un sistema armado durante los años en que Folli se desempeñó en la fuerza, mediante el cual se entregaban certificados y habilitaciones apócrifas a comercios. La estructura involucraba a profesionales y agentes estatales que facilitaban la falsificación de documentación.

La condena a Folli y a los otros ocho implicados marca un avance en una causa que todavía tiene varios frentes judiciales por resolver, entre ellos los acuerdos pendientes de los empresarios Brasca y la situación del restante acusado que pidió la suspensión de juicio.