La empresa automotriz Sanrivatti, con sede en Arnhem, Países Bajos, presentó un análisis sobre una configuración de manejo poco habitual en el segmento de los superdeportivos. En lugar de la posición reclinada típica, el conductor viaja con el torso inclinado hacia adelante, las rodillas flexionadas y los pies retrasados, una disposición que la compañía denomina Apex Position. Según sus resultados, esa postura permite ver, en promedio, 3,2 veces más superficie de pista que diez vehículos de referencia en una comparación virtual.
Qué midió la comparación
El estudio se realizó en un entorno digital sobre la curva tres del circuito de Silverstone. Los ingenieros ubicaron todos los vehículos en el mismo punto y calcularon cuánta pista quedaba a la vista desde la posición de los ojos del conductor, con foco en las zonas que sirven para frenar, iniciar el giro y trazar la salida. También evaluaron la visibilidad del entorno, que ayuda a ubicar el auto y el trazado.
El dato de 3,2 veces corresponde a la superficie de pista visible en ese escenario, no a una multiplicación general del campo visual humano ni de la distancia de visión. En un estudio aparte, hecho con diseño asistido por computadora, Sanrivatti midió un campo de visión vertical de 28 grados, frente a los 15,5 grados de un superdeportivo de referencia: una diferencia del 80,6%.
Una postura que cambia el punto de visión
La clave no está solo en adelantar la butaca. La propuesta de Sanrivatti busca una posición más central y adelantada dentro del habitáculo, con la cabeza por delante de la cadera, en lugar del cuerpo recostado hacia atrás y las piernas extendidas hacia los pedales. La marca describe un punto de visión adelantado y elevado, combinado con un diseño del interior que reduce las obstrucciones de la carrocería. El objetivo es dejar a la vista una mayor parte de la trayectoria, sobre todo al acercarse a una curva.
“Cuando una mayor parte del camino queda a la vista, podés interpretar antes lo que viene. Ves de forma más natural el punto de frenado, el inicio del giro, el vértice y la salida”, sostuvo Santiago Sánchez Rivero, fundador y CEO de Sanrivatti.
Cómo se desarrolla
Para definir esta posición, la empresa utiliza un simulador digital que permite modificar la ubicación de los ojos, las líneas de visión y la distribución del habitáculo. A eso suma un simulador físico, donde el equipo evalúa la postura y la ergonomía antes de aplicar cambios al vehículo. Sanrivatti informó que los resultados ya se están incorporando al desarrollo de su primer prototipo, junto con el trabajo sobre estructura y aerodinámica.
El proyecto fue fundado por Sánchez Rivero, de origen uruguayo, que cursó estudios de ingeniería automotriz en Países Bajos. La compañía no precisó fechas de presentación del prototipo ni detalles sobre su producción futura.