Ayer el riesgo país de Argentina subió a 611 puntos básicos, señalando que los bonos siguen sin encontrar soporte. El aumento se produce en un contexto de alzas en las tasas internacionales y una inflación estadounidense superior a lo esperado, que arrastró a los principales índices de Wall Street, con el Nasdaq cayendo cerca del 2%.
Factores externos que pesan sobre los bonos
El incremento de los tipos de interés en EE. UU. encarece el costo de los activos de riesgo, lo que afecta directamente a la deuda argentina. Además, la reciente sorpresa inflacionaria en Estados Unidos elevó los rendimientos de sus bonos y redujo sus precios, repercutiendo en los mercados emergentes.
Diferencias entre bonos locales y su comportamiento
Los títulos en dólares emitidos por el Estado mostraron una ligera caída, pero lograron amortiguar la presión externa. Los bonos con vencimiento antes de las elecciones presidenciales (AO27) ofrecen un rendimiento inferior al 3 % anual, mientras que los que vencen un año después (AO28) superan el 10 %. Curiosamente, los bonos argentinos con menos de un año de plazo rinden menos que los del Tesoro estadounidense, que pagan cerca del 4 %.
"No hay motivos para esperar una rebaja sustancial del riesgo país en este momento; más bien todo indica que los bonos se mantendrán estables en estos niveles en los próximos meses", señaló Emiliano Anselmi, analista de PPI.
Anselmi también advirtió que el indicador podría experimentar un salto adicional a medida que se acerquen las elecciones, comparándolo con la crisis cambiaria de la gestión de Mauricio Macri, cuando el riesgo país rondó los 600 puntos y llegó a 800.
Opciones de financiamiento del Gobierno
El ministro de Economía, desde la reunión del FMI en Tailandia, indicó que estudia alternativas para financiarse en caso de no lograr acceso al mercado de dólares. Entre las opciones está la utilización de un swap con China, destinado a cubrir importaciones, una medida similar a la adoptada por Sergio Massa en la gestión anterior.
En conjunto, la combinación de incertidumbre política interna y el entorno internacional adverso dificulta una mejora en la cotización de los bonos y una reducción del riesgo país. El mercado sigue interrogándose si los 611 puntos representan un techo definitivo o el nuevo piso de referencia.